A nivel popular, muchas veces se ve a los gatos como criaturas autosuficientes y hasta egocéntricas e interesadas. Esa no es la visión de Virginia Gómez (38), que considera que los gatos son seres cariñosos.
Inicio
Gómez definió instalar el hotel en su casa, ubicada en Roque Graseras y Scosería, en el barrio de Pocitos. La idea era abrir en octubre del año pasado, pero las obras necesarias para acondicionar el lugar y diversos temas personales obligaron a posponer la inauguración. Además, Gómez no quería abrir hasta que el último juguete estuviera colocado en su lugar, ya que el fuerte del emprendimiento es la calidad. Estableció espacios generosos, repisas para que los huéspedes descansaran, y una variedad de juguetes que van desde pelotitas hasta un túnel.Finalmente el 31 de diciembre de 2013, Yellow recibió a su primer huésped: Bardot, un juguetón gato gris y blanco.
Al principio, cada cubículo para alojar a los huéspedes contaba con una puerta, pero la experiencia mostró que no eran necesarias. De los seis cubículos, solo uno tiene puerta ahora, y se usa para huéspedes que necesiten estar en solitario.
Los gatos siempre están vigilados. Gómez no solo los alimenta, sino que los acaricia, los peina y juega con ellos. La emprendedora sostiene que eso responde a la razón de ser de Yellow, que busca que los gatos se sientan como en su hogar, como si fueran cuidado por sus propios dueños.
Transparencia
Una de las características más llamativas de este particular servicio es el uso de las redes sociales. Cada nuevo ingreso es presentado en la página de Facebook con una foto del fotógrafo Gonzalo Gómez Gaggero, hermano de Virginia. Y durante la estadía se van subiendo otras fotografías. De esta manera, los dueños de los felinos hospedados pueden ver cómo se los trata, y hasta realizar comentarios a través de la red social.
Pero para dueños que quieran seguir más de cerca la estadía, se ofrece un contacto más directo. Es el caso por ejemplo en este momento de Rita, cuyos dueños se encuentran de viaje por Europa, y cuando lo desean, llaman por Skype y pueden ver en vivo y en directo cómo se encuentra su mascota.
La fundadora del emprendimiento tiene como premisa principal la transparencia, ya que afirma que, en caso que el huésped se sienta incómodo, se le notificará de inmediato a su dueño, o al contacto alternativo que se propuso en caso de no ser localizado.
Yellow tiene capacidad para hospedar a 12 felinos. En Semana de Turismo se llegó al tope, y Gómez debió rechazar varias solicitudes, para no perder de foco sus objetivos y correr el riesgo de “despersonalizar el servicio”.
Planes a futuro
En estos cuatro meses, el proyecto pudo acumular suficientes experiencias como para proyectarse a futuro. El plan de Gómez a mediano plazo es encontrar un lugar que permita aumentar la cantidad de huéspedes, sin sacrificar su confort. Además analiza contratar a un asistente, que la ayude a cuidar a los felinos.
Otro cambio, previsto desde sus inicios, es modificar la tarifa, y ajustar los horarios de entrada y salida. Se decidió comenzar con una tarifa de $200 diarios por huésped, que aumentaría a $300 luego de seis meses.
Ahora Yellow se prepara para el invierno y poder brindar a sus huéspedes un entorno cálido.