En las últimas semanas la industria descendió tanto el volumen de faena de los vacunos, como lo que paga por la materia prima. Eso genera desánimo en los ganaderos. Al igual que la falta de lluvias y el intenso calor que han venido soportando. A la vez, les entusiasma que la demanda de los mercados, y los precios que se pagan por lo exportado, siguen tonificados.
Incertidumbre en el escenario ganadero, pero se reducen las dudas a corto plazo
Hay preocupación por cómo está el mercado al inicio de 2014, con un estado del tiempo adverso y descenso en valores de hacienda y volumen de faena; visto a mediano y largo plazo, el ánimo es bueno