Enero se ha consolidado desde hace algunos años como el mes del jazz en Uruguay. Tanto el Festival de Jazz de Punta del Este como el Jazz a la Calle en Mercedes se han instituido como los eventos más importantes de este género en el país.
El tambo El Sosiego es el escenario del festival de Jazz de Punta del Este, que se inicia hoy y se prolonga hasta el domingo 11 de enero. El evento está dirigido por el cubano Paquito D’Rivera, un referente del jazz latino, quien ha obrado como anfitrión del festival desde su inicio, en 1996.
D’Rivera, junto al organizador y director general del evento, el argentino Francisco Yobino, son los encargados de conformar la programación de cada año, que suele reunir a varios artistas destacados del jazz, sobre todo latino, aunque también hay lugar para los referentes de Nueva York.
Este año, D’Rivera actuará dos veces en El Sosiego. En primera instancia presentará su disco Song for Maura, ganador de un Premio Grammy Latino 2014 como mejor álbum de latin jazz.
Esta presentación será esta noche junto al trío Corrente. Luego volverá a presentarse el domingo a modo de cierre del evento, con un homenaje al percusionista cubano Chano Pozo, compositor de clásicos del jazz como Tin Tin Deo y Manteca junto a Dizzy Gillespie.
Quienes también se presentan son el pianista Donald Vega, de origen nicaraguense aunque se ha nacionalizado estaounidense. Lo acompañarán el baterista Carl Allen, docente de la Academia de Artes Julliard de Nueva York, una de las más prestigiosas a nivel mundial, el trompetista Jeremy Pelt y el bajista Martin Wind.
También se realizarán homenajes al pianista Billy Evans y al saxofonista y actor Med Flory, líder de la banda Supersax fallecido el año pasado.
En cuanto a los músicos locales, Nicolás Mora en guitarra, Carlos Carli en batería y Popo Romano en bajo serán los encargados de la apertura del festival, junto al trompetista argentino Diego Urcola (nominado a los Grammy Latino 2014), el pianista brasileño David Feldman, contando además con la participación especial del saxofonista estadounidense Gary Smulyan y el percusionista caribeño Pernell Saturnino.
Estas figuras destacadas del jazz internacional estarán además al alcance de la mano de artistas, estudiantes y docentes de música del departamento de Maldonado, que cuentan con acceso gratuito al evento, previo registro ante la Intendencia local.
“La intención del festival es que sea útil, para los músicos que vienen, para el turismo y para los docentes y estudiantes”, contó Yobino a El Observador.
El festival tiene la curiosidad de realizarse en un tambo, aunque esta particularidad no le ha impedido consolidarse como uno de los festivales de jazz más importantes de la región, considerando que ha sido el primero de esta magnitud en Sudamérica.
De hecho, a raíz de la instauración del festival, ciudades importantes de la región como Buenos Aires y Belo Horizonte han generado sus propios festivales de jazz.
Yobino, su creador, fue reconocido en el club Blue Note de Nueva York, una de las mecas del género a nivel mundial, por su aporte al jazz a través de la realización del Festival de Punta del Este, que también fue patrocinado en su similar de Tánger, en Marruecos.
Al oeste
Este sábado se inicia en la ciudad de Mercedes, Soriano, el 9º encuentro internacional Jazz a la Calle, que desde 2007 reúne en la capital de Soriano a músicos de varias partes del mundo, además de presentar a diversas instituciones de enseñanza musical. El encuentro es uno de los componentes más importantes de este movimiento cultural, que a lo largo de todo el año realiza actividades en la ciudad.
El evento propone, además de conciertos callejeros con acceso gratuito, una serie de clínicas, talleres y charlas que reflejan el interés del movimiento de generar información y conocimiento en el público que asiste a él. Jazz a la Calle cuenta además con muestras culturales y una propuesta gastronómica.
Este año la mayoría de las bandas que participarán en los conciertos y jam sessions (sesiones de improvisación) que se realizarán en Mercedes son locales o de los países vecinos, aunque también hay invitados de Dinamarca, Estados Unidos, Ecuador, Chile y Francia. La propuesta es variada, incluso aunque se limite al jazz.
Los amantes del género seguramente se lamenten por el hecho de que dos festivales de esta magnitud se superpongan en el calendario, aunque sin dudas apreciarán que el jazz se ha asentado definitivamente en los dos extremos del país.