El candidato demócrata a la Casa Blanca, John Kerry, reconoció sentirse emocionado al ver su nombre "en la papeleta como candidato presidencial", tras votar a primera hora de la tarde en Boston.
Kerry se tomó su tiempo para votar, no se sabe si para dar tiempo a las cámaras a captar su imagen o porque no era fácil descifrar la complicada papeleta que tenía delante. Junto a él, en una cabina contigua, estaba su hija Vanessa.
"Estoy muy confiado en que hemos demostrado la necesidad de un cambio, de que haya un nuevo liderazgo y un comienzo desde cero" en EEUU, dijo Kerry, quien reiteró que "es muy importante que la gente salga a votar y demuestre que quiere a su país sin importar por quien vote".
Tras ejercer el voto, Kerry se dirigió hacia un popular restaurante de la ciudad, el Union Oyster House, para almorzar con su familia y amigos, una tradición que mantiene en cada elección presidencial y que ha querido conservar incluso este año en la que es él quien aspira a la Casa Blanca.
En algún momento durante la noche, los dos candidatos demócratas se acercarán a la cercana plaza Copley para participar en la fiesta que el Partido Demócrata ha organizado en el corazón de Boston, y en la que se esperan unas 30.000 personas.
Además, la noche estará amenizada por actuaciones musicales aunque los organizadores no han querido revelar los artistas que acudirán para no convertir la noche electoral en un concierto de música porque, como han indicado públicamente, quieren que la noche sea de Kerry y de la que esperan sea su gran victoria sobre Bush.
(EFE)