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La artista más joven en llegar al Museo Nacional de Artes Visuales

Elian Stolarsky inauguró Y todos los otros en el MNAV, basada en archivos de guerra

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27 de abril de 2018 a las 05:00

Es joven, es mujer y desde el jueves 26 expone en el Museo Nacional de Artes Visuales (MNAV). La muestra de Elián Stolarsky, una de las artistas nacionales con mayor proyección internacional, es un acontecimiento de gran relevancia para esa institución. A los 27 años, Stolarsky se convirtió en la artista más joven en tener una exposición individual en el museo del Parque Rodó.

"Creo que es una mezcla de suerte y trabajo", dijo a El Observador.

La artista expuso su obra, por primera vez, a los 19 años en el espacio cultural la Spezia. Luego vino el Premio Paul Cézanne que la llevó a París. Las becas en el exterior, las distinciones (recientemente ganó uno de los primeros premio en el Festival Internacional del Grabado en Bilbao) le abrieron las puertas en Brasil, China, Estados Unidos, España y México. Otros mojones fueron en Fundación Unión (hoy cerrada) y la sala Punto de Encuentro del Ministerio de Educación y Cultura.

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Cuando a Stolarsky la llamó Enrique Aguerre, director del MNAV, para proponerle una exposición en el anillo del segundo piso del museo tomó la invitación como un desafío. y todos los otros es un recorrido por una obra maciza y muy expresiva que recorre grabados, animaciones, dibujos y textiles.

Su obra también se define a través de la reiteración. "Hay una repetición del trabajo, de las rayas, de sumar rayas, de cruzarlas, de coser un montón", explicó la artista.

Además, el trabajo de Stolarsky está marcado por la memoria. De familia judía, mucha de su inspiración está marcada por los horrores del holocausto y la inmigración forzada. Stolarsky imprime en sus trabajos una herencia familiar de traumas. "La generación de mis padres no habló, no preguntó. La generación de mis abuelos la vivió directamente y nosotros somos lo que cargamos con eso y al mismo tiempo no vivimos nada", dijo la artista. "¿Qué haces con eso que no viviste y sin embargo lo seguís cargando?".

"Es un tema que me sigue generando inquietud o ideas nuevas para seguir produciendo", dijo.

"La historia parece que se repite pero nunca es la misma".

En y todos los otros la artista intenta abrir el abanico más allá del holocausto, a las experiencias que viven las personas en las guerras.

Elián textil

Los textiles de Stolarsky sorprenden. Muchos llegarán hasta el MNAV para apreciar los grabados "de rayitas", como ella les llama, que fue la técnica que cimentó su carrera y con la que consiguió mayor repercusión.

Los enormes tapices abstractos, inspirados en fotografías de diferentes guerras, son producto de una exploración con las telas y la costura que comenzó durante el curso de una maestría en Bélgica.

Stolarsky empezó con la impresión de grabado sobre tela y, en determinado momento, se volcó por completo a la tela. La influenció vivir en un lugar de 12 metros cuadrados y buscar materiales con los que pudiera trabajar en espacios reducidos. "La tela fue una decisión, en parte, porque podía convivir con ella".

Y esa elección de los materiales también pesó la memoria. Para reconstruir un paisaje de guerra, utilizó telas nuevas y compradas, pero también ropa de su abuela recientemente fallecida.

"(Hay una obra que) tiene solo faldas que cosía mi abuela. Entonces hay un regreso a la herencia de lo que uno decide propagar y qué no. También el hecho de coser es volver a mi abuela", dijo Stolarsky.

Otra parte de la muestra fue destinada a retratos abstractos en tela que muestran rostros despedazados en la primera guerra mundial.

Elián animada

Stolarsky es una artista multidisciplinaria. Trabajó para publicidad antes de dedicarse de lleno al arte. Ha estudiado teatro y baile, lo que le dio la sensación de espacialidad para detectar cómo las personas se mueven en el medio de una exposición.

Si bien se dedicó a la animación audiovisual antes que al arte, no había juntado ambas disciplinas hasta ahora; en el MNAV hay tres instalaciones audiovisuales. Sobre estas piezas, Stolarsky explicó lo siguiente: "Son como momentos, instantes ordinarios, comunes y corrientes. Elijo repetirlos, redibujarlos de forma súper detallado, como forma de ampliar ese instante y de eternizar esos momentos".

El trabajo de Stolarsky parte de la investigación en la técnica y en su contenido.

Para Checoslovaquia, la pieza que da la bienvenida a los visitantes, se exhiben algunos de los más de 100 cuadros hechos en grabado que luego imprimió y animó en digital.

Las otras dos instalaciones son familiares. Una de ellas es, por ejemplo, un collage de imágenes con una voz en off que lee un poema. Las fotografías son parte del archivo familiar de la artista y fueron fotocopiadas, nuevamente en el recurso de la reiteración, generando texturas muy atractivas a la visual.

Elián dibujada

Una de las paredes de la muestra exhibe una instalación extensa e impactante.

La pieza es el resultado de tres años de producción en los que Stolarsky dibujó en grafito lo que veía en fotografías de guerra. Llegó a tener 450 dibujos, en el MNAV están expuestos 33 de los primeros 100.

"Cuando lo ves de lejos parece lo mismo pero cuando te acercás, no es lo mismo", dijo la artista. "La historia parece que se repite pero nunca es la misma. Y es la repetición la que puede llevar al cambio pero a su vez sigue sucediendo si uno no repara en que sigue sucediendo", agregó.

Luego de esta muestra en el MNAV, Stolarsky volverá a España y al mundo, donde asegura le queda mucho por hacer.
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