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La celebración de la expulsión de los árabes de la Península Ibérica, el atractivo turístico de Valencia

El evento es uno de los festivales más importantes de Valencia, y puede compararse a un desfile de Llamadas

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12 de septiembre de 2018 a las 05:00

Por Carolina Dominguez, especial para El Observador

España es una fiesta y durante el verano aún más. Así como Pamplona presume de sus famosos Sanfermines o Buñol de La Tomatina, la ciudad de Villena en la provincia de Alicante celebra su Moros y cristianos. Los pobladores españoles sacan sus mejores trajes y miles de extranjeros compran las entradas para sumergirse durante cinco días ininterrumpidos en la festividad de tradición cultural por excelencia de la región sureste de España.


Es una conmemoración con la que se puede hacer un paralelismo inmediato a las Llamadas en el Barrio Sur. Así como en la calle Isla de Flores se celebra un desfile con bailarines y personajes tradicionales de profundas raíces africanas, en la principal arteria de la ciudad valenciana se representan los hechos históricos de la invasión árabe. Montevideo explota con las comparsas de tambores, y la localidad española eclosiona júbilo, color y música al son de las marchas moras y cristianas, y cómo no, de los pasodobles.


Carmen Rodríguez tiene 79 años y es la encargada de diseñar la decoración de su cuadra desde hace 10 años. “Somos siete vecinas las que nos ocupamos y si no se duerme, no se duerme, porque la tradición de adornar la calle previo a que comience la fiesta lleva un gran trabajo”, explicó. Una mujer de carácter que no para de dar órdenes, tiene las ideas claras. Y para este año, con la ayuda de sus nietos, ha decidido colocar abanicos y flores de papel, mantas blancas con mensajes y banderitas blancas, celestes y amarillas. 


“Esta conmemoración es una de las más antiguas de España”, explicó el alcalde de la ciudad, Francisco Javier Esquembre a El Observador. “Es una semana en la que se recuerda lo que pudo ser o no. Una excusa perfecta para que el pueblo salga a las calles y manifieste su pertenencia”, agregó mientras aplaudía el alumbrado de luces de colores colgados por las avenidas que descubren los símbolos históricos. 


Las representaciones medievales se realizan en las calles, pero también en los lugares más característicos de la ciudad de Villena como el emblemático Castillo de la Atalaya. En el tablado de la Iglesia Arciprestal de Santiago es dónde se interpreta uno de los actos de conversión del moro al cristianismo más realista de toda la festividad. Los dos bandos aparecen en escena con turbantes, cascos, trajes espectaculares y banderas con la media luna y la cruz, representativos de los moros y cristianos. 


El ambiente se colma de euforia, agitación, un poco de música y suenan más de diez disparos. Se siente el olor de la pólvora en el aire. Y por un momento: silencio. Los ropajes son tan vistosos como el armamento y encierran un espacio en el tiempo que traslada a generación en generación. Las familias se unen por esta celebración, se crean vínculos más fuertes entre padres e hijos, tíos y sobrinos que hacen honor al dicho que se comenta en cada esquina: “Villena duerme hasta que llegan las fiestas de Moros y Cristianos”.


Esta es una tradición antigua que pertenece a la turística y mediterránea Comunidad de Valencia en donde reside uno de los secretos arqueológicos más importantes de toda Europa: el denominado Tesoro de Villena. Un hallazgo formado por 59 objetos de vajilla áurea de oro, plata, hierro y ámbar. Esto es un de los centros que atrae a una gran cantidad de viajeros españoles y también extranjeros. ¿Uruguayos? “Son pocos los uruguayos residentes en Villena, creo que no llegan a 30, pero durante las fiestas sí que he escuchado algún ‘ta’ característico”, dijo el alcalde. “Siempre decimos que esta celebración es una extensión de las fiestas de Latinoamérica. Hay muchas costumbres que se comparten. Y la mezcla llama la atención”, añadió.  

Son pocos los uruguayos residentes en Villena, pero durante las fiestas sí que he escuchado algún ‘tá’ característico”.
Francisco Esquembre, Alcalde de Villena


“Cerrado por festividad”, dicen los carteles de la mayoría de los negocios de la ciudad que se paraliza durante los cinco días. “No se trabaja, se cierran los comercios. Desde el Ayuntamiento hacemos un llamamiento para que abran únicamente los locales de alimentos”, señaló el alcalde. Una medida que llama la atención de quienes vienen de fuera; no así de los lugareños que ya están acostumbrados a hacer los trámites públicos antes o después de esta semana.


La festividad de Moros y Cristianos se inaugura cada el 4 de setiembre y se extiende hasta el 9. Su origen se remonta a 1474 y se realiza en honor a la Virgen de las Virtudes, Patrona de Villena, que libró a la ciudad de los males de la peste en aquella época. De hecho ha sido declarada de interés turístico nacional y reúne a más de 14.000 personas entre los desfiles, las orquestas musicales y las 14 comparsas (siete del bando moro y siete del cristiano). Es una fiesta cada vez más popular en España y con proyección internacional. 

Historia

Cuenta la leyenda que, en el transcurso de la guerra con los musulmanes, apareció San Jorge y gracias a su intervención, el ejército cristiano ganó la batalla, provocando la retirada definitiva de los musulmanes de la Península Ibérica.

Fiestas

Las Fallas y la Moros y cristianos son las más conocidas la Comunidad Valenciana

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