"Tenemos que hacer un esfuercito más. Tenemos que volver 20 metros para estar atrás de la pelota, para no quedar largo”, grita el técnico Marcelo Gallardo a los delanteros Vicente Sánchez, Tabaré Viudez y Richard Porta, que quedaron enganchados y no se replegaron para mantener la unidad en la estructura que quiere el entrenador.
“No miremos mucho, Andrés”, le gritó a Scotti cuando el zaguero recibió la pelota y se tomó más tiempo del que el DT pretendía para que el segundo capitán del equipo se desprendiera del balón para que corriera por el campo.
Defensa. El técnico quiere que su equipo se mueva en una franja de 50 metros, que se muestre compacto y que no lo sorprendan de contragolpe. Volantes. Damonte se recuesta sobre los dos zagueros y Romero se mueve con otras libertades. Ataque. La pelota debe llegar rápido a los pies de Recoba. Los tres puntas tienen que mostrarse para recibir los pases del volante
Papel en mano, después de que el preparador físico Marcelo Tulbovitz realizó su tarea, el entrenador quedó escondido entre los 11 futbolistas que lo rodearon para escuchar las indicaciones. Inmediatamente la acción. El plan, que no dista del que desarrolló desde que desembarcó en Nacional a mediados del año pasado, transcurre bajo los mismos parámetros y ahora, después de la eliminación de la Copa Santander Libertadores y la irregular campaña en el Clausura, pretende corregir las fallas: quiere un equipo corto, compacto, fundamentalmente compacto y por esa razón paró varias veces el movimiento para ubicar a los jugadores en el lugar indicado para mantener el equilibrio y la forma; quiere una formación que tenga velocidad, que juegue por las bandas, que forme circuitos con Núñez, Recoba y Porta por derecha, si el Chino se vuelca para ese sector, o con Torres (o Abero), Romero, el propio Recoba y Viudez o el punta que caiga por la izquierda. Quiere ritmo, dinámica y mucha velocidad en la propuesta. Una y otra vez Gallardo les pidió a sus futbolistas que se desprendieran rápido de la pelota, porque solamente así pueden sorprender a su rival.