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La Fábrica: el plástico vuelve en forma de libretas y boomerangs

La cooperativa “La Fábrica”, que funciona como un makerspace para desarrollar proyectos, le da una segunda oportunidad a las tapitas 

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27 de febrero de 2019 a las 05:04

Por Karen Parentelli

En el makerspace “La Fábrica” le dan una nueva oportunidad al plástico de las tapitas de refresco y agua. Se encargan de hacer todo el proceso para que una tapa que terminaría en la basura, pase a ser una libreta, un borrador o un martillo. Todo el proceso es bastante artesanal, pero deja en claro que con ganas y buenas ideas, es posible reutilizar el plástico.    

Son varias las personas que han pasado por “La Fábrica”. Para quienes están al frente de este emprendimiento lo importante es demostrar que los objetos pueden ser reparados, adaptados para otro fin y que siempre se pueden pensar nuevos usos para lo que descartamos.  

Actualmente son cinco los integrantes que conforman la cooperativa, pero son más las personas que dejan horas en el taller que funciona en Enlace, el cowork que administra la Intendencia Municipal de Montevideo. En ese espacio trabajan cooperativas y también emprendimientos sociales. Además se realizan talleres abiertos sobre temas variados, como inclusión laboral y discapacidad. 

El espacio físico, que está a unas cuadras del Palacio Legislativo y tiene tres pisos que terminan techados por una enorme claraboya, está siendo reparado por un grupo de mujeres que se están formando en tareas de construcción.  

Proceso de calor

Los integrantes de La Fábrica se encargan de todo el proceso.  Reciben las tapitas, y lo primero que hacen es una selección. Separan las que no pueden procesar (como las que son de envases retornables y tiene una cobertura de otro tipo de plástico en el interior) y las que son de un material distinto. Las que son descartadas, también tienen otra oportunidad, porque se las entregan a “Sur Palermo”, que califica y vende los materiales a recicladores. 

Las tapitas luego se separan en colores, y se lavan en un lavarropas de uso doméstico. Entonces las de un solo color son molidas por una picadora. Así se genera la materia prima con la que trabajan. 

Reciclaje de tapas de plástico

Luego hay distintos procesos para llegar a los productos, y todos llevan calor. Según explicó el diseñador industrial Joaquín Díaz, integrante de la cooperativa, “se trabaja con mucho cuidado y respetando los procedimientos”; por eso no mezclan distintos plásticos.  

Hay muchas variedades y el que usan es HDPE, y que es distinto al PET, que es del que están compuestos los envases de las botellas.  Los plásticos no se deben de mezclar porque una vez que lo hacen no pueden ser separados. Y el proceso de fusión genera gases dañinos.

Además de Díaz, la cooperativa está integrada por Federico Cardeillac,Gabriel Guerra, Rosana y Victoria García. Leonor Arocena y Diego Tortoriello, son  otros dos integrantes.  
Eligieron trabajar con tapitas por dos razones. 

“Es común que las personas las guarden, muchas veces ni saben para qué. Por ejemplo, en Animales Sin hogar ya no pueden recibir más”, cuenta Díaz. El diseñador explicó que la otra razón tiene que ver con las características del plástico. Mientras que estira una placa de plástico, la sacude y la dobla, con el mismo entusiasmo dice que el makerspace “es un espacio abierto para que vos vengas a crear lo que quieras”, y que el HDPE “es un material muy reciente, no se rompe, pero a la vez si lo quiero cortar con una trincheta no tengo problema en hacerlo”.   

De picadillo a producto

El desgranado que generan es trabajando con calor. Así se generan placas finas de plástico reciclado. “Es muy sencillo, es colocar el picadillo en la máquina sublimadora, esperar unos minutos que caliente de un lado, y luego del otro, y ya se genera la plancha”, cuenta Díaz. 

Reciclaje de tapas de plástico

Con las placas se pueden realizar muchos productos, pero por el momento lo que más hacen son libretas, que son 100% de material reciclado. Las placas terminan siendo una especie de estampado diseñado de forma personalizada, y a gusto del que la produce. Con picadillo de distintos tapitas se genera un collage colorido, donde los colores fusionados por calor.      

El Boomerang del plástico 

Los primeros productos que hicieron en grandes cantidades, fueron borradores de pizarrón. Le vendieron más de 100 a ANEP.  También realizaron un taller donde mostraron todo el proceso que con el plástico y realizaron boomerangs.

“Cada uno de los niños que participó se llevó su boomerang. Elegimos ese producto por lo que significa, el boomerang es un objeto que al usarlo vuelve a vos, y es lo que pasa con el plástico. Podemos hacer algo con el plástico que tiramos”, dice Díaz.  

Además producen macetas y relojes de pared. Ahora están trabajando para poder generar placas de plástico gruesas de forma rápida. Por el momento esto está en fase de prueba. 

Productos
Con el plástico hacen relojes de pared, martillos, caravanas, borradores, juguetes, libretas, y  también lo utilizan como decoración en tapas de laptops o cuerpos de guitarras.   
Precio
Las libretas se pueden comprar haciendo contacto directo con La Fábrica por las redes sociales. Tienen un valor de $ 300. 
Gimnasio para crear
Cualquiera persona puede  desarrollar un poryecto en La Fábrica. “Somos como un gimnasio, pero para crear”, dijo Joaquín Díaz. 
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