Un registro de inflación al borde de los dos dígitos hizo saltar las alarmas. Si bien la canasta de consumo venía encareciéndose sistemáticamente a tasas superiores al rango objetivo impuesto por las autoridades, no fue hasta que la inflación orilló el 10% que el equipo económico se comprometió, a través de medidas concretas y un mensaje enfático, a evitar que la suba de precios traspasara esa barrera psicológica de los dos dígitos.
La inflación de dos dígitos, ese viejo conocido
La historia uruguaya es rica en episodios inflacionarios; la estabilidad de precios es un avance reciente que el país debe proteger