Si Pablo Cuevas necesitaba algo para convencerse –y convencer a algún incrédulo que quede en la vuelta- que está para pegar el salto y cumplir su sueño de top ten, ayer la realidad le mostró lo contrario. El uruguayo peleó durante una hora y 36 minutos con Roger Federer, el mejor tenista de la historia, en el polvo de ladrillo turco. No fue su mejor partido, como él mismo reconoció luego, pero con el asterisco de que el suizo lo forzó en cada punto como sólo lo pueden hacer los mejores. Pero Cuevas también lo hizo, para generar un segundo set de gran nivel y cabeza a cabeza. Al final, tras un break point que se fue a 24 puntos (13-11), el suizo le ganó al uruguayo 6-3, 7-6 (11) y se quedó con la final del ATP 250 de Estambul.
La madurez de Cuevas se mostró ante Federer
Pablo Cuevas jugó de igual a igual y cayó ante Roger Federer en la final del ATP de Estambul; el balance de la semana le deja muchos puntos positivos