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Seis de diez estudiantes del interior quieren cursar la universidad en Montevideo por falta de información sobre carreras

La política de descentralización no logra que más estudiantes entren a la Udelar pero logra que puedan estudiar cerca de su casa

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18 de septiembre de 2018 a las 05:00

Pamela Ramos (21 años) es oriunda de la ciudad de Young pero desde hace cuatro años vive en Paysandú para estudiar en la universidad. Solo le falta la monografía para recibirse de técnica en Salud Ocupacional. Además está en tercer año de la Licenciatura en Instrumentación Quirúrgica. Ambas carreras las está haciendo en el Centro Universitario de Paysandú.

Cuando estaba investigando qué estudiar, se decidió por la licenciatura en Instrumentación Quirúrgica y se enteró que podía hacerla en Paysandú, cerca de su familia. Como la carrera requiere prueba de ingreso, decidió comenzar con Salud Ocupacional. Aunque ella quería venir a estudiar a Montevideo, la distancia y la opinión de su familia hicieron que terminara estudiando en la capital sanducera.

Los mismos factores pesaron en la decisión de Victoria de Paula  (19 años), estudiante de Psicología, que optó por quedarse en su ciudad. Está cursando el segundo semestre del segundo año de su carrera en la Regional Norte de la Universidad de la República.  “Es más cómodo estudiar acá, tengo mi casa y tengo más tiempo para estudiar sin tener que preocuparme por otras cosas como cocinar”, dijo. De todas formas, piensa seguir la carrera a partir del año que viene en Montevideo, con el objetivo de independizarse. Además considera que continuar su carrera en la capital es mejor que en Salto: hay salones más amplios, cuentan con una mayor cantidad de profesores y opciones para realizar las prácticas.    

Sin embargo, no todos los jóvenes que terminan el liceo saben que no es necesario migrar a la capital del país para estudiar en la Universidad. Una investigación realizada por la magister en Sociología de la Educación Verónica Figueroa sobre la descentralización de la Universidad de la República (Udelar) reveló que la mayoría de los estudiantes del interior encuestados no están informados sobre la posibilidad de cursar estudios terciarios en el interior del país.

La investigación que se publicó ahora se realizó en el 2016 en diez centros educativos de Salto, Tacuarembó y Cerro Largo. Figueroa eligió esos departamentos porque la presencia de la Udelar es distinta. En Salto la institución se instaló en 1950 y ya está consolidada, en Tacuarembó es más reciente su instalación, mientras que en Cerro Largo la presencia de la Udelar era -al menos hasta el año en que se realizó la investigación- nula. Para el trabajo se entrevistó a 669 estudiantes que estaban cursando el último año de la educación media en 10 liceos y UTU de esos departamentos. Figueroa evaluó si los estudiantes tenían la intención de acceder a la Udelar, cuál era la información que tenían acerca de la institución a la hora de egresar y cuáles eran sus creencias y actitudes sobre la universidad.

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Según el estudio, el 61% de los estudiantes demostró su intención de irse a vivir a Montevideo para estudiar y el 39% respondió que continuará estudiando en una de las sedes del interior. Sobre esto Figueroa dijo a El Observador que si bien la mayoría de los estudiantes se quieren venir a estudiar a Montevideo, cuando la institución está presente es probable que decidan estudiar en el interior. “La política de descentralización parecería no estar hasta el momento logrando que más estudiantes entren a la Udelar, pero si está logrando que los que iban a  entrar lo puedan hacer ahora cerca de casa y que no haya tanta migración”, dijo. la amplia mayoría de los estudiantes tiene la intención de continuar estudiando luego de finalizar la educación media.

Aproximadamente la mitad de los encuestados dijo tener la intención de estudiar en la Udelar, 31% respondió que se trasladaría a Montevideo y 19,5 % que lo haría en alguna de las sedes del interior del país. El 14% de los estudiantes tiene la intención de optar por magisterio o profesorado (CFE) luego de finalizar la secundaria, en tanto otro 14 % se encuentra indeciso respecto a qué estudiar y dónde. Aproximadamente el 5 % de los estudiantes optará por la formación en la Escuela Militar, en la Escuela Nacional de Policía, en el Consejo de Educación Técnico Profesional (CETP) o en una institución privada.

“Los estudiantes fueron capaces de identificar las cosas que estaban buenas sobre la Udelar y las cosas que no les agradaban demasiado”, agregó Figueroa. Dentro de las cosas positivas que los jóvenes dijeron fue la experiencia misma de estudiar en la institución que incluía los ámbitos de socialización, conocer gente nueva, la variedad de carreras que ofrece la institución, la gratuidad y el reconocimiento en el ámbito laboral.

Otros atributos positivos mencionados fueron que estudiar en la universidad es un medio para alcanzar un fin, como insertarse en el mercado de trabajo y obtener un título. “Algunos tenían esa cuestión de ‘algo en mi va a mejorar’. La idea de estudiar en la universidad está asociada a una mejora integral de su vida”, dijo Figueroa.

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La gran mayoría de los estudiantes (97,6%) manifestó tener alguna creencia negativa sobre estudiar en la Udelar. La más nombrada es acerca de los costos que implica estudiar en la Universidad, debido a que se la relaciona directamente con migrar hacia la capital del país. Más del 40% de los encuestados tienen esta percepción, incluso en Salto donde la Udelar está presente. “Una de las creencias negativas que tienen es que estudiar en la Udelar implica irse, que la migración es inevitable. Los estudiantes que creen eso viven en departamentos en donde la posibilidad de estudiar ahí mismo es real y eso es como lo más llamativo”, agregó Figueroa.

Dentro de las percepciones negativas sobre la universidad, los estudiantes también destacaron la irregularidad de los horarios de clases y de la asistencia de los docentes. A su vez, identificaron poca variedad de carreras ofrecidas, carreras incompletas o que no abren inscripción todos los años, además de las condiciones de aprendizaje y el desajuste que hay entre los gustos personales y las carreras que ofrecen en las sedes del interior.   

Figueroa dijo que el acceso a la información para la toma de decisiones de los estudiantes es muy importante. “Estaba haciendo la encuesta en un liceo y me preguntaron si la Udelar era la Universidad Católica”, contó Figueroa y agregó que un estudiante no sabía que la universidad estaba en su departamento, aunque en la ventana del salón estaba el logo de la Udelar de Salto. El 48,3% de los estudiantes dijo que no había accedido a información institucional respecto a estudiar en una sede de la Udelar en el interior. “Esto es un tema grave para la política porque su población objetivo son esos estudiantes y ellos tendrían que poder acceder a la información”, dijo Figueroa. “Yo terminé pasándole páginas web porque lo que les falta es información”, agregó.

El nivel cultural del hogar es un factor que condiciona la cantidad de información que el estudiante tiene sobre la Udelar.  Según el estudio de Figueroa, los estudiantes de liceo, a diferencia de los que asisten a la UTU, son lo que provienen de familias con mejores niveles culturales y como consecuencia reportan recibir más información sobre la posibilidad de estudiar en la universidad pública.

Por último, el estudio concluyó que los estudiantes que únicamente se dedican a estudiar o que son mujeres tienen mayor intención de acceder a la Udelar que aquellos estudiantes que trabajan y tienen hijos o que son varones.

 

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