“Hay un nuevo grupo de líderes, tenemos que conocernos”, declaró la secretaria del Tesoro de los Estados Unidos, Janet Yellen, en la entrevista transmitida la noche del pasado miércoles por la red MSNBC, sin dar una fecha para su visita a Beijing.
Yellen había dado una nota a la agencia Bloomberg tres días antes donde decía que ese viaje podría producirse a principios de julio.
Si bien por un lado las tensiones entre China y los Estados Unidos se mantienen desde que la entonces presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, viajó a Taiwán y Washington recibió una dura respuesta de Beijing que se apoya en la resolución de Naciones Unidas de que hay una sola China y tiene capital en Beijing.
Por el otro lado, la reciente visita del secretario de Estado Antony Blinken abrió un canal de diálogo entre ambas potencias que podría reforzarse ahora con el viaje de Yellen.
Sin embargo, cabe consignar que el presidente Joe Biden y su antecesor, Donald Trump, llamaron a Beijing la mayor amenaza a la primacía global estadounidense. Y varias de las sanciones impuestas a China en la era Trump se mantienen bajo la administración demócrata.
Biden, encaminado a buscar la reelección presidencial, busca aplacar las tensiones. Yellen dijo en la entrevista a la red MSNBC que espera “restablecer el contacto al viajar a China”.
Los Estados Unidos prohibió exportar a China semiconductores de alta gama y otros productos, lo que agravó las discrepancias. Yellen reconoció que los dos países tienen diferencias y que los Estados Unidos defendería sus intereses nacionales.
“Los Estados Unidos está tomando acciones y lo seguirá haciendo para proteger nuestros intereses nacionales de seguridad, y lo haremos incluso si implica un costo económico para nosotros”, afirmó. Yellen agregó que la competencia económica beneficiará a ambos países.
La visita a Beijing de Antony Blinken es el primer viaje de un jefe diplomático de los Estados Unidos a China en casi cinco años. Blinken se reunió con el presidente chino Xi Jinping, quien aseguró que las dos potencias “lograron avances y encontraron terrenos de entendimiento en varios puntos específicos” en el encuentro.