La tecnología de los ómnibus de Montevideo "ya cumplió su vida útil", dijo a Cromo el director de Movilidad Urbana de la Intendencia de Montevideo, Pablo Inthamoussou.
En 2019, tanto este departamento como el de Desarrollo Sostenible e Inteligente de la comuna han abordado este tema. En esas reuniones, y en consulta con las empresas que proveen esta tecnología, supieron que el equipamiento podría utilizarse dos años más.
Carlos Leonczuck, director de Desarrollo Sostenible, agregó que algunos de los equipos que se utilizan para cobrar boletos "no tienen recambio". "No los hacen más. Sobre todo los de las cooperativas", expresó.
Un inconveniente que tienen es que los datos que se almacenan en estos equipos no se suben inmediatamente a la nube y son guardados directamente en "la misma caja".
Si bien la tecnología actual está llegando a su fin, Inthamoussou destacó el resultado que les dio a la Intendencia y a los pasajeros, que ya llevan más de una década usándolo. Entre las características más importantes que dotó esta tecnología está la posibilidad de contar con 100% de la flota con GPS, sumado a los beneficios que otorga la tarjeta STM que, entre otros beneficios, permite asociar una tarjeta de crédito y débito sin necesidad de recargarla en una red de pagos.
Futuro
La modificación de la tecnología es el cuarto aspecto de una serie de medidas que se prevén implementar. Los tres primeros son un cambio de modelo en la remuneración, cambios en las características de las flotas (ómnibus más grandes) y vehículos que sean identificables con los mismos colores, independientemente de la empresa a la que pertenezcan.
Si bien todavía no se definió qué soluciones tecnológicas podrían aplicarse, Inthamoussou aventuró: "Sería lógico que el pasajero pueda estar abonando el viaje con su celular".
Leonczuck aseguró que la nueva tecnología que se aplique también permitiría que el usuario pagara con una tarjeta de crédito o de débito gracias a las tarjetas sin contacto que empezaron a masificarse en Uruguay, sin necesidad de tener una tarjeta STM como hoy en día. Algunas máquinas poseen sistema de reconocimiento facial, por lo que en algunos casos no es necesario pagar con un plástico o un dispositivo. Pero eso dependerá de la tecnología que se compre.
También se piensa colocar sensores en las puertas delanteras y traseras. Eso permitirá a la Intendencia tener datos en tiempo real y cobrar un "dato de permanencia". "Se puede saber cuánto tiempo estuviste arriba del ómnibus y en base a eso cobrarte", comentó Leonczuck.
Cuando se incorporó la tecnología actual, hace más de una década, se permitió que cada empresa de transporte comprara sus equipos. Si bien estaba todo homologado por la Intendencia, y era la administración la que imponía ciertos requisitos, cada una podía comprar el equipo que quisiera. "Estamos proponiendo que la intendencia sea la reguladora. Que sea la administración que resuelva cuál es el equipamiento y todas las empresas tengan que instalar el mismo equipamiento. A veces por diferencia de empresa, o de máquina, genera retraso o contratiempos. Eso afecta al sistema", indicó el jerarca departamental.