No saben lo que fue salir a cenar anoche. Tampoco tienen idea de lo que fue sentarse a almorzar este viernes. La ciudad cambió. Para que tengan idea, algunos restaurantes se quedaron sin stock. No fueron precavidos y no pudieron cumplir con la gente que hacía cola para tomar mesa. En un restaurante se vendieron más de 40 kilos de carne.
La viveza mendocina
Los chilenos se quejaron permanentemente de que los precios treparon a las nubes; los uruguayos los padecemos por culpa de ellos