Natalia Gold y Santiago Soravilla.
Lacalle advirtió a ministros por situación financiera "más compleja" de lo previsto
A días de asumir, el presidente electo pidió a su gabinete "austeridad", "transparencia" y ser "activos" en la gestión
A días de asumir, el presidente electo pidió a su gabinete "austeridad", "transparencia" y ser "activos" en la gestión
Natalia Gold y Santiago Soravilla.
El presidente electo Luis Lacalle Pou llegó este jueves sobre las 10 de la mañana al hotel Esplendor de Punta Carretas y se sentó en la cabecera de la mesa ubicada en una sala del subsuelo del edificio en la que a ministros y subsecretarios del gobierno electo les esperaba una jornada de trabajo de seis horas sobre el proyecto de ley de urgente consideración. A su izquierda estaba el prosecretario de Presidencia designado, Rodrigo Ferrés, y junto a él el futuro secretario, Álvaro Delgado. Ambos tomaron la posta sobre el mediodía, cuando Lacalle Pou se retiró. Su partida marcó un corte para almorzar.
Antes de irse, el presidente electo le adelantó a su gabinete que el almuerzo iba a ser austero y apuntó en medio de risas que a algunos ministros les iba a hacer bien. Hubo agua, sándwiches, jugo, café y te. La broma sobre el menú acompañó el mensaje político que más temprano había enviado en tono más serio, en una reunión en la que la apuesta por la austeridad fue el principal énfasis del líder nacionalista.
En esas dos horas en las que participó de un ensayo de un Consejo de Ministros, Lacalle se concentró en pasar varios mensajes a su gabinete, que no contó con la presencia del futuro canciller, Ernesto Talvi, porque estaba en Brasilia junto al ministro de Relaciones Exteriores del país vecino, Ernesto Araújo.
Con una presentación de Power Point de fondo en la que se comenzaban a proyectar los artículos del proyecto de ley de urgencia, Lacalle Pou pidió a su equipo que fuera austero, porque los números de las finanzas públicas son "más complejos" de lo previsto, indicaron a El Observador participantes del encuentro.
Lacalle Pou insistió en que se trabajara en función de achicar el gasto y que se apostara a ofrecer a la población a través de las empresas públicas un servicio eficiente y barato.
La semana pasada las autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas entrante recibieron el flujo de caja de las empresas públicas que habían solicitado a la administración actual y confirmaron que deberán hacer ajustes tarifarios en marzo. A la ministra de Economía del gobierno electo Azucena Arbeleche y al subsecretario Alejandro Irastorza que participaron de la jornada de este jueves se le sumó Diego Labat, futuro presidente del Banco Central del Uruguay e Isaac Alfie, designado director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).
Las consideraciones de este jueves de Lacalle Pou se suman a la polémica sobre la situación de las finanzas públicas que marcó en los últimas días la transición. El secretario de Presidencia designado dijo este domingo en entrevista con El País que "más allá que la transición se está haciendo bastante fluida en general" hay "números más preocupantes" de los que las futuras autoridades habían previsto. El ministro de Economía, Danilo Astori, no tardó en responderle. "No sé qué quiere decir porque se conocen todos los números”, dijo entrevistado en El Espectador y agregó que “la diferencia entre lo real y lo previsto es cero”.
Previo a que comenzara el trabajo de análisis del articulado, Lacalle dijo también en su discurso que el gabinete deberá trabajar en total coordinación y ser “activo” desde el primer día de gobierno. A su vez, pidió a sus ministros serlo más transparentes con el manejo de la ley de urgente consideración.
La idea de la reunión era ponerle el ojo al documento para que los equipos de cada ministerio conozcan el porqué de cada artículo incluido y eventuales cambios formulados. Ferrés fue el encargado de la presentación, por haber sido el redactor del proyecto, y dependiendo el tema que se estuviera tratando intervenía un ministro diferente. En el caso de la seguridad, también participó el futuro director de Inteligencia, Álvaro Garcé, así como el ministro de Defensa designado, Javier García, que se enfocó en los artículos vinculados a la protección aérea contra el narcotráfico –la llamada “ley de derribo”–, la legítima defensa presunta para militares y la custodia de las zonas de frontera.
Camilo Dos Santos
Uno de los objetivos centrales de la jornada fue preparar a los ministros y subsecretarios entrantes para los llamados a comisiones previstos una vez que el proyecto sea remitido por el Poder Ejecutivo al Parlamento. En esa línea, Lacalle Pou planteó que la iniciativa debe ser tratada por una comisión y no ser discutida en diferentes grupos dependiendo el tema, dijeron a El Observador participantes del encuentro.
Hay dos ideas en mente: que se trate en la Comisión de Constitución y Legislación o que se cree una comisión especial para tratar el proyecto. Lo que el gobierno electo pedirá a los legisladores de la coalición es que no voten a favor de que se trate en comisiones separadas. Todavía no definieron si será bicameral o se tratará en una comisión de cada cámara.
El secretario de Presidencia designado, Álvaro Delgado, dijo en un corte de la jornada que se analizó capítulo a capítulo cada una de las diez secciones en las que se divide el documento y los ministros hicieron consideraciones y explicaciones al resto del gabinete, dependiendo del área de su cartera.
Esas consideraciones corren en paralelo a las que están enviando los partidos políticos y que estará recibiendo la vicepresidenta electa, Beatriz Argimón. Por estos días se comenzará a reunir con legisladores de todos los partidos para que les hagan llegar sus sugerencias. Este jueves mantuvo un encuentro con el diputado electo por el Partido de la Gente, Daniel Peña.
Delgado definió a la reunión como “histórica” porque se trato del primer encuentro del gabinete designado con el presidente electo. “Acá hubo un compromiso muy fuerte de una cohesión de la coalición de gobierno en los lineamientos generales del proyecto de ley que va a ser la primera ley del gobierno”, dijo a la prensa. “(El proyecto) va a tener la firma de todo el gabinete. La coalición de gobierno en el ejercicio de sus potestades marca la cancha legal en los rumbos conceptuales que fueron los mismos que habíamos propuesto en la campaña electoral”, agregó.
Para Delgado, con ese documento salieron “muy fortalecidos en la cohesión de un gabinete que se va a poner una ley de urgencia al hombro”
Camilo Dos Santos
En el nuevo gobierno apelan a que el resultado final de este proyecto de ley ómnibus sea una legislación “consensuada” entre partidos políticos y sociedad civil. En esa línea, tanto Ferrés como Delgado destacaron que el presidente electo resolvió hacer público el borrador del proyecto el mismo día que se lo presentaron a los líderes de los socios de la coalición.
Los proyectos de ley de urgente consideración son enviados por el Poder Ejecutivo a cualquiera de las dos cámaras del Parlamento y deben ser aprobados en un plazo máximo de 90 días. La cámara que recibe el proyecto tiene 45 días para tratarla y votarla. En la otra, el tratamiento será de 30 días porque los 15 restantes se utilizan en caso de que se le realice modificaciones y deba volver a la cámara donde ingresó. Si se superan los 90 días y no hubo sanción, la ley queda aprobada tácitamente. Es decir, el Parlamento tiene que expedirse sí o sí en tres meses.
Ferrés trabajó durante siete meses en la redacción del documento, al que Lacalle apostó como bandera de la campaña electoral. Este jueves, luego de casi seis horas de reunión, los ministros y subsecretarios terminaron la jornada con un aplauso cerrado al prosecretario de Presidencia.