El presidente de la Fundación CEPS (Centro de Estudios Políticos y Sociales), Roberto Viciano, considera las nuevas políticas de izquierda de algunos países latinoamericanos como la única opción para la región.
En su opinión, desde de la llegada al poder del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en Latinoamérica se ha desencadenado "un proceso de cambio político, económico y social que está marcando una tendencia clara de ruptura con lo establecido hasta la fecha en el continente".
El objetivo fundamental de estos cambios, en palabras del presidente de la CEPS, pasaría por favorecer sistemas de democracia participativa, a raíz de la introducción de mecanismos de participación ciudadana junto a la labor de los partidos políticos.
Viciano atribuye a las "circunstancias particulares de América Latina" el germen que ha permitido el desarrollo de esos cambios políticos, al contrario que en otros continentes como África o Asia.En primer lugar, señaló, Latinoamérica reúne las condiciones objetivas de pobreza del tercer mundo, con importantes desigualdades y grandes masas de población con muchas necesidades.
Relaciones exteriores
Esos gobiernos, prosiguió, han resituado la relaciones con las multinacionales extranjeras pero no han generado problemas para que estas compañías sigan ejerciendo sus actividades en el país.
"Si se quedan entrampados en una gestión ineficiente o si no consiguen resolver sus graves problemas de corrupción e inseguridad ciudadana, esto será un experimento más que fracase", comentó.
Viciano destacó que hay dos agentes de presión muy importantes que obstaculizan la implantación de las nuevas izquierdas en América Latina.
(EFE)