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30 de noviembre 2021 - 12:05hs

Las precipitaciones del pasado fin de semana se hicieron sentir en varias zonas del país y fueron como “un tranquilizante” para el campo, comentó a El Observador Andrés Alayón, presidente de la Asociación Agro-pecuaria de Dolores (AAD). Las últimas lluvias llegaron justo a tiempo para cargar los perfiles de agua en el suelo para los cultivos de verano, que ya están sembrados.

En esa zona, entre el sábado y el domingo cayeron entre 40 y 90 milímetros (mma) en las chacras. "Fue medio dispar pero vino muy bien para todo lo sembrado”, explicó el agricultor, principalmente para los maíces y la soja de primera, que ya están sembrados, y para la soja de segunda, cuya siembra está comenzando.

Para los cultivos de la Cooperativa Agraria Nacional (Copagran) las precipitaciones también llegaron muy bien. Juan Manuel García, vicepresidente de la empresa, dijo a El Observador que las lluvias del fin de semana fueron "muy importantes", porque en las chacras del sur del país hubo un acumulado de entre 60 y 100 mm y en las del norte de entre 50 y 30 mm entre sábado y domingo, dependiendo la zona.

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Perfiles casi llenos y problema por el calor

"Esta lluvia fue fundamental para las pasturas y para los cultivos. Como se ha avanzado mucho tanto en siembra como en cosecha, viene muy bien, para asegurar los cultivos sembrados y dejar los perfiles casi llenos y —como fue una lluvia tranquila— no afectó a los cultivos que quedan por cosechar", valoró García.

La lluvia fue muy bienvenida para los cultivos de verano (soja, maíz y sorgo), pero para algunos de los de invierno llegó un poco tarde. En Río Negro y Paysandú, la cosecha de trigo y cebada de Copagran ya culminó y los rindes superaron los 3.800 kilos por hectárea en algunas chacras, con una muy buena calidad de grano, informó García.

Por otro lado, en Soriano y Colonia, "se ha visto de todo", añadió. En esa zona, por los "golpes de calor", el trigo y la cebada presentaron algunos problemas de calidad. La cebada, por ejemplo,  se vio fuertemente afectada por las altas temperaturas y en algunos lugares rindió hasta 600 kilos menos de lo estimado.

Las trillas se pararon por la llegada de las precipitaciones, pero los agricultores esperan retomar las tareas normalmente en los próximos días. En Dolores, aún queda algo de trigo por cosechar y, según comentó Alayón, la lluvia, que fue "tranquila" y no vino con grandes ráfagas de viento, no generó grandes problemas.

Varios productores compartieron en redes sociales el acumulado de agua en sus chacras, como una buena noticia para los cultivos y las pasturas.

Una buena y una no tanto para el maíz

Esta agua viene como una buenísima noticia, porque estaba todo muy seco, y esta lluvia es espectacular. Para los maíces de primera que están bastante cerca de la floración es buenísima. Es tranquilizante porque todo el mundo estaba medio asustado con la sequía y el año Niña, pero por lo menos da para cargar los perfiles de agua en el suelo y tenemos la esperanza de que siga lloviendo”, dijo Alayón. El productor agregó que algunos pronósticos climáticos que avizoran una “normalización” de las lluvias para febrero, son alentadores.

Por otro lado, en Maldonado, durante la noche del domingo cayeron 70 mm en las chacras de la zona de Paso de Bentos. Alberto Sierra, productor de maíz de esa zona, informó que para el maíz de primera fue una muy buena lluvia, pero para lo recién sembrado fue “un poco demasiado”, ya que tanta agua en tan poco tiempo hace que los cultivos corran riesgo de resiembra.

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