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8 de julio 2019 - 5:00hs

La magra votación del Frente Amplio preocupó en la interna oficialista, que además la tuvo complicada para cerrar la fórmula. El Partido Nacional resolvió ese problema con rapidez y consolidó la fórmula con la tranquilidad “orgullosamente blanca” de que Juan Sartori votó por debajo de lo esperado. El Partido Colorado apostó por la renovación con Ernesto Talvi y en estas horas discute quién puede ser la dupla que potencie al economista. Guido Manini Ríos sorprendió con miles de votos en una instancia en la que no se jugaba nada. Y en medio de este panorama, con los números de las elecciones internas sobre la mesa, la pregunta ya es otra: ¿qué pasará en las elecciones nacionales?

Aunque esa respuesta está llena de incertidumbres, hay señales que dejaron las urnas este domingo que allanan el camino del análisis hacia octubre, aunque también es cierto que se trata de dos elecciones completamente distintas. Con esa salvedad, los analistas miran los números de las elecciones pasadas -y la comparación entre las internas y las nacionales- para empezar a hipotetizar lo que puede pasar cuando el 27 de octubre todos los habilitados para votar tengan que hacerlo de forma obligatoria.

 

Diego Vila

  

Frente Amplio

Alain Mizrahi, director de la consultora Radar, mira los números de la interna de la coalición oficialista y no le encuentra explicaciones al descenso de votación. Si bien aclara que “el Frente Amplio siempre votó menos en las internas”, le resulta difícil comprender por qué votaron menos esta vez cuando había cuatro candidatos y había competencia por el segundo puesto.

Según contó, el domingo de las elecciones se dedicó a recorrer la capital del país y quedó sorprendido por el poco entusiasmo frenteamplista ante esa instancia primaria.

Rafael Porzecanski de Opción Consultores, por su parte, dijo que los 45.000 votos menos que tuvo el Frente Amplio se deben a dos cosas: una “menor fidelización del voto” y una “situación de paridad competitiva” que actualmente lo enfrenta al Partido Nacional.

A su vez, hizo hincapié en la falta de incentivos que tuvo el militante frenteamplista para movilizarse en las interna. “El FA no se juega el ordenamiento de las listas de diputados, por ejemplo, los partidos fundacionales sí”, explicó a El Observador.

Por otro lado, cree que a diferencia de las elecciones pasadas con el protagonismo de figuras como Tabaré Vázquez, José Mujica o Danilo Astori, en esta oportunidad el Frente Amplio presenció la puja entre “liderazgos que todavía están en construcción”.

Ambos entienden que como es un hecho repetitivo en otras elecciones, los simpatizantes oficialistas no tienen que estar muy preocupados porque, de cara a octubre, la coalición multiplicará su electorado. Sin embargo, las alarmas se prenden por un fuerte descenso en la votación.

 

Diego Battiste

 

Partido Nacional

La alegría y la tranquilidad son dos sentimientos que parecen reinar en el mundo nacionalista. Aún Larrañaga en sus últimos discursos previos a la elección anhelaba que quien gane la elección sea “un blanco”, en clara distinción con Juan Sartori a quién muchos no lo consideraban como tal. Y así sucedió. Luis Lacalle Pou ganó con clara ventaja y el Partido Nacional votó mejor que en las elecciones pasadas.  

¿Ese crecimiento en su electorado significa necesariamente una tendencia de cara a octubre? La respuesta es negativa, según Mizrahi y Porzecanski.

“El efecto Sartori llevó a votar a una cantidad de gente que habitualmente no vota en las elecciones internas. Se llevó un electorado menos comprometido con la política”, explicó el director de Radar.

Ese voto menos interesado y, en ocasiones, extrapartidario, puede fugarse de las filas nacionalistas ahora que Sartori no es protagonista.

“También pasa que hubo mucha gente que fue a votar a Lacalle para evitar un triunfo de Sartori”, agregó Mizrahi.

Porzecanski, por su parte, destacó la importante movilización del Partido Nacional, “sobre todo en el interior”. En este sentido, hizo énfasis, otra vez, en los incentivos de los militantes: estas elecciones internas para los blancos –igualmente para los colorados- significaban oportunidades para la competencia por la diputación y la intendencia.

 

Inés Guimaraens

 

Partido Colorado

El universo colorado se diferencia de escenarios electorales anteriores, y hay quienes incluso creen que hay una oportunidad de cara a octubre. “Creo que Talvi puede llegar a un balotaje”, lanzó Mizrahi.

“Creo que puede llegar a un balotaje porque logró posicionarse en un punto (el centro) del espectro político que no estaba siendo ocupado por nadie más que Mieres. Y el uruguayo se define de centro. Cuando ponemos las encuestas nacionales de opinión pública cómo te definís en una escala de 0 al 10 y haces el promedio de la población, te da sistemáticamente 5,0 o 4,9 o 5,1 desde hace 20 años. Ahí había un espacio  que nadie había podido capitalizar. El posicionamiento de Talvi en el centro es inteligente, es hábil, es estratégicamente adecuado para sus intereses”, profundizó.

De todas formas advirtió que esta corrida hacia el centro puede generar una fuga de votos hacia la derecha, especialmente, hacia el candidato de Cabildo Abierto, Guido Manini Ríos. Es más, aseguró que las críticas que Talvi realizó en estos días al excomandante en jefe se deben porque tiene asumido que esos votos son votos perdidos.

“Le va a costar mucho más esfuerzo recuperar un voto de Manini que conseguir un voto de centro o de centroizquierda”, afirmó Mizrahi.

Porzecanski, sin embargo, entiende que un balotaje “es improbable” analizando la situación actual. “Para eso el Partido Colorado tendría que crecer y mucho. Tendría que captar muy bien el voto indeciso de oposición y llevarse votos de los partidos que lideran la intención de voto”, dijo.

Además, advirtió que Batllistas –el sector de Julio María Sanguinetti- puede hacer una campaña de retención del voto más a la derecha, mientras que Talvi intente rescatar un voto de centro. “Juega el candidato pero juega el partido entero”, sostuvo el director de Opción Consultores. Esto se va dar siempre y cuando la fórmula se complete con un nombre que deje satisfechos a unos y otros en filas coloradas.

 

Prensa de Cabildo Abierto

 

Cabildo Abierto

La sorpresa de estas elecciones internas fue, sin dudas, la exitosa votación que tuvo el partido de Manini Ríos. Y, según Mizrahi, “esos 50.000 votos” que recibió “están lejos de ser su techo”.

 “Tiene una buena base de militantes provenientes del ámbito militar”, explicó Porzecanski que, a su vez, resaltó que el excomandante obtuvo el tercer lugar en algunos departamentos del interior del país.

“Habrá que ver cómo le cae a Cabildo Abierto la prueba del tiempo. Queda mucho tiempo y ahora los desafíos serán otros”, dijo el sociólogo.

Partido Independiente

El partido de Pablo Mieres tuvo una baja votación el 30 de junio. Sin embargo, eso es lo que les suele ocurrir en las elecciones primarias.

“La votación de algunos pocos miles de votos ha sido la regla en este partido. En octubre de 2014 multiplicaron por bastante su número logrando una banca al Senado”, comparó Porzecanski.

De todas formas, en esta oportunidad el panorama independiente puede cambiar: la irrupción de Ernesto Talvi y su perfil moderado puede ser una piedra en el zapato para Mieres y sus intenciones de mantener la banca en el Senado.

“Eso va a hacer un análisis interesante para hacer en los próximos meses: cuánto compite con Mieres por el mismo electorado y en qué medida es un mal negocio para Mieres que haya ganado Talvi”, concluyó Mizrahi.

Temas:

Decisión 2019 Alain Mizrahi Member

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