La mujer, que superaba los 40 años, parecía una adolescente desenfrenada. El hombre, que andaba a la misma altura de la vida, no le iba en zaga, aunque quería controlar sus impulsos. La quinceañera, la hija de ambos, que había llegado a Los Céspedes para estar junto a sus ídolos, tomarse fotos y grabar el video que iba a mostrar a todos sus amigos y familiares en la fiesta de su vida, lo disfrutaba sin grandes demostraciones de admiración y fanatismo. Parecía estar ajena a la moda que se instaló en el fútbol uruguayo en el que las jóvenes que cumplen 15 realicen los exteriores en las concentraciones de los equipos grandes de fútbol, como antes era en el Prado, en el Parque Rodó o en las escalinatas del Palacio Legislativo. Al final de cuentas quedaba la certeza de que esos exteriores, el video y las fotos para celebrar el cumpleaños, pasaban más por el sueño de esos padres que de la ilusión de la adolescente. Pero la excusa era perfecta para que la fiesta de 15 fuera para todos.
Las quinceañeras coparon Los Céspedes
Varias adolescentes concurrieron a la concentración tricolor para sacarse fotos con los jugadores del plantel, entre los que hay uno que es el más solicitado por las jóvenes