En un contexto de elevadas presiones inflacionarias, las tarifas públicas administradas han operado en los últimos meses como una de las principales armas del equipo económico para mantener los precios por debajo de los dos dígitos.
En los 12 meses finalizados en julio, el dólar registró un incremento de 9,2% en el promedio de operaciones. La suba fue de 21,1% si se compara el promedio de julio ($ 23,003) con la media de abril de 2013 ($ 18,987). Eso provocó que los bienes transables –aquellos que se comercializan con el exterior y que, por lo tanto, fijan sus precios en el mercado externo– pasaran de subir a una tasa interanual de 4,2% en julio de 2013 a un ritmo de 8,2% en el último mes relevado.
En un contexto en el cual la inflación provocada por factores domésticos –bienes y servicios no transables– se mantiene en niveles en el entorno de 10% –a pesar de la desaceleración en el ritmo de suba salarial–, el gobierno evitó que el costo de vida aumentara a un ritmo de dos dígitos, reduciendo significativamente los ajustes de servicios públicos. En julio del año pasado, el componente de la canasta de mayor discrecionalidad para el gobierno se encarecía a una tasa interanual de 9,7%.
Aumentos en puerta
En las próximas horas comenzará a regir un aumento del 7,2% en las tarifas del taxi y de 4,5% en el precio del boleto urbano (de $ 22 a $ 23), al tiempo que también habrá un ajuste en el precio del boleto suburbano. Por otro lado, la industria láctea espera que se aprueba a partir del 1° de setiembre un incremento de la leche tarifada de más de $ 1 por litro (hoy cuesta $ 18) teniendo en cuenta que en marzo este sector no trasladó al público un adicional de $ 0,5 por litro que arrojaba la paramétrica, para contribuir a moderar las presiones inflacionarias.
El precio del boleto urbano
–con mayor incidencia en el IPC– pasará a costar $ 23 –con un aumento de 4,5%–, informó ayer Subrayado, lo que impactará en 0,06 puntos en la inflación de setiembre. A su vez, el ajuste del taxi tendrá una incidencia de 0,03 puntos. En tanto, suponiendo que la leche tarifada aumentara solo $ 1 por litro, pegaría en otro 0,04 puntos en la medición del IPC de setiembre.
Las subas de precios previstas para diferentes productos de la canasta de consumo no forzarán a un impulso de las presiones inflacionarias en setiembre. Los incrementos anunciados, en conjunto, impactarán 0,13 puntos en el IPC, según lo estimado por la Unidad de Análisis Económico de El Observador. Eso será compensado, según el instituto Cinve, con una reducción de 0,2 puntos porcentuales en la inflación a lo largo del año, producto de la rebaja del IVA.
Precios mayoristas
La inflación mayorista se aceleró en agosto frente a julio por cuarto mes consecutivo, aunque en la mediación interanual se mantuvo prácticamente estable. El Índice de Precios al Productor de Productos Nacionales (IPPN) que ayer divulgó el INE, reflejó una suba de 2,09% en agosto, la mayor registrada desde febrero (5,25%). El crecimiento se explicó principalmente por el aumento de 3,6% en los precios procedentes de la agricultura, ganadería, caza y silvicultura. En el interanual a agosto, la evolución de los precios mayoristas fue de 10,82%, manteniéndose estable respecto al registro anterior de 10,72%.
El costo de ajustar
Cuando analistas privados cuestionaron el impacto del resultado de las empresas públicas en el déficit fiscal en las pasadas Jornadas de Economía del Banco Central, el jefe de la Asesoría Macroeconómica, Andrés Masoller, estimó que mejorar el resultado de las mismas requería un aumento “muy importante” de las tarifas (de “40% o 50%”), o reducir los niveles de inversión, algo que no se consideró en vista del déficit en infraestructura pública.