El ministro de Defensa Yoav Gallant dijo este martes que “las tropas israelíes avanzaron hasta el centro de la Ciudad de Gaza”, exactamente un mes después del inicio de la guerra entre Israel y el movimiento islamista palestino Hamás en la Franja de Gaza.
“Estamos en el centro de Gaza, la mayor base terrorista jamás construida. Vamos a destruir a Hamás”, agregó en conferencia de prensa Gallant.
Por su parte, el primer ministro de Israel Benjamín Netanyahu, señaló que “no habrá cese el fuego ni combustible en Gaza sin liberación de rehenes”.
La guerra entró este martes en su segundo mes desde el 7 de octubre, cuando Hamás lanzó el ataque mortífero sobre Israel en el cual murieron 1.400 personas, según las autoridades, y ya dejó un saldo de más de 10.300 muertos en el enclave, entre ellos más de 4.200 niños, según el movimiento islamista palestino.
Y en medio de los bombardeos y del ingreso de las tropas israelíes en la Ciudad de Gaza, los habitantes del enclave comenzaron a huir hacia el sur del territorio palestino entre cadáveres y tropas israelíes, siguiendo las órdenes del Estado hebreo.
Con uno de sus hijos en brazos, Amira al Sakani contó a la agencia de noticias AFP que, a lo largo del camino, vio “cuerpos de mártires, algunos despedazados”. Y agregó “queremos paz, ya basta, estamos cansados, queremos un futuro feliz”.
La guerra entre Israel y Hamás, que gobierna la Franja de Gaza desde 2007, obligó, según informes de las Naciones Unidas (ONU), a más de 1,5 millones de gazatíes a huir de sus casas. Una cifra tremenda, teniendo en cuenta que, en el territorio, de 362 kilómetros cuadrados, viven 2,4 millones de personas.
Haitham Noureddine, un joven que caminó cuatro kilómetros junto a su madre y otros familiares antes de llegar al campo de refugiados de Bureij, en el sur, dijo a AFP que salieron de su casa, “cerca del hospital Al Shifa en la Ciudad de Gaza por los incesantes bombardeos, y vimos muchos cuerpos descompuestos en la carretera”.
Si bien las tropas israelíes dicen que rodearon la Ciudad de Gaza, pero dejan que los civiles huyan hacia el sur, el recuento de las víctimas no parece demostrar seguridad alguna. Según el Ministerio de Salud del enclave, cerca de 3.600 personas murieron sólo en el sur y el centro de Gaza.
Y Hatim Abu Riash, un hombre de poco más de 70 años que huyó apoyándose en su bastón del campo de refugiados de Jabaliya, bombardeado varias veces, recordó a AFP el miedo que le dio pasar frente a las fuerzas israelíes: “Al lado de los soldados, al lado de las armas, al lado de los tanques, fue verdaderamente horrible”. Y agregó, suplicando: “No somos terroristas, somos civiles, queremos vivir en paz”.
(Con información de AFP)