28 de septiembre 2020 - 5:01hs

La derrota era un escenario más que esperado desde el momento en que recibió una llamada de Luis Lacalle Pou que le “cambió la vida”.

Corría el mes de febrero, el Frente Amplio pasaba sus últimos días en el gobierno, y los partidos que se aprontaban a asumir el mando del país estaban enredados desde hacía semanas en la búsqueda de una figura para la elección en Montevideo.

“Quiero que seas la candidata”, le dijo Lacalle a Laura Raffo, una economista conocida por el gran público por sus columnas en la televisión pero sin experiencia en la arena político partidaria.

Su nombre generó sorpresa pero también unanimidad.

Más noticias

Ocho meses después se consagró como la candidata no frenteamplista más votada en 30 años, y aunque superó levemente el 38% cosechado por el Partido de la Concertación en 2015, se confirmó como una figura de proyección en el Partido Nacional para el próximo período electoral. 

El proceso

La campaña de la oposición en Montevideo comenzó enredada. Primero con el fracaso del Partido de la Concertación, que en junio de 2019 no llegó a los 500 votos necesarios para competir en las departamentales. A raíz de eso, cuando llegó el momento de discutir la alianza en la capital aparecieron diferencias sobre el lema común a utilizar.

La telenovela durante la transición en el último verano tuvo de todo: el Partido Independiente se negaba a ir bajo el nombre Cabildo Abierto, Guido Manini Ríos amagó a presentarse como candidato, los colorados contestaron poniendo a consideración el nombre de Ernesto Talvi, y la negativa de Sebastián Bauzá –la carta inicial de Lacalle Pou– se fueron acumulando: Gerardo Sotelo, Beatriz Argimón, Gloria Rodríguez, Pedro Bordaberry, Jorge Chediak y Washington Abdala formaron parte de la danza de nombres.

La intervención de Lacalle Pou finalmente enderezó el barco. El sábado 1° de febrero planteó el nombre de Raffo a un grupo reducido de dirigentes y se comunicó con la economista, quien pidió unas horas para pensarlo. El lunes 3, una reunión en la casa de Álvaro Delgado con los socios de la coalición multicolor terminó de allanar el camino. El martes 4, a cinco días de que se cerrara el plazo para presentar candidaturas y tras las negociación de los detalles finales, Lacalle Pou oficializó la decisión a través de Twitter.

Cuando aceptó el reto, Raffo dejó claro que su paso a la política era “definitivo”, planteó que quería un proyecto en Montevideo a “largo plazo” y se aseguró de que en caso de perder pasaría a integrar la órbita del gobierno nacional.

Pese a que la campaña sería cuesta arriba, la competencia presentaba algunos elementos que jugaban a favor de la economista. A la luna de miel del gobierno nacional se sumaba el hecho de enfrentar en soledad a un Frente Amplio dividido en tres candidaturas, lo que facilitaba desde el vamos su coronación como la persona más votada en el departamento. 

La campaña estirada por la pandemia le permitió probarse en la liga mayor de la política electoral y construir un perfil propio durante la competencia. 

A su conocida capacidad de comunicación le adosó una personalidad encaradora y desafiante con sus adversarios. Le pegó al Frente Amplio y al “Montevideo olvidado” tras 30 años de administraciones de izquierda y se apoyó en la alta aprobación del gobierno nacional para intentar extender el cambio de signo a la capital. 

Aunque estuvo lejos de lograrlo, sí consiguió pulir sus dotes de política y, con el apoyo de sus socios de la coalición, el Partido Nacional ganó una dirigente que se mantendrá en la primera línea durante los próximos años. 

Por un lado, su buen desempeño en las urnas la compromete a seguir enfocada en Montevideo durante el próximo período. Los partidos que la apoyaron saben que para mostrarse como alternativa en la capital necesitan un proyecto a largo plazo y que hasta ahora no han repetido ningún candidato de una elección a la otra, desde la reforma constitucional.

Aunque todavía es prematuro para una definición, varios dirigentes esperan que Raffo rompa esa racha en 2025, cuando el Frente Amplio ya sume 35 años en el gobierno departamental. Otros, incluso, se animan a incluirla en la lista de posibles contendientes en las nacionales de 2024. 

Raffo, por lo pronto, dice que su “compromiso” es “seguir trabajando para Montevideo”. En una entrevista con El Observador el pasado jueves, dijo que defendería las propuestas de su programa ya fuera “oficialismo u oposición” y que pretendía apoyar el trabajo de la bancada de ediles en la Junta Departamental. 

Para ello requiere un puesto que le permita hacer política partidaria. “Yo lo que necesito es ser fiel a mí misma y cumplir con esto que estoy comprometida”, le dijo a El Observador consultada al respecto.

El lugar que ocupará en los planes del gobierno, en reserva hasta ahora, se revelará en el devenir de los próximos días. Su lugar en la política y el Partido Nacional recién empieza a escribirse.

Temas:

Laura Raffo Coalición multicolor elecciones Member

Seguí leyendo

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos