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Lo que queda del Pity

El músico llegó a Montevideo manejando a 180 km/h para cerrar su etapa con Viejas Locas esta noche

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17 de octubre de 2015 a las 05:00

Pity Álvarez es un astronauta frustrado. Así lo dijo una vez en entrevista con el programa televisivo argentino CQC. Pero como no pudo ser astronauta se dedicó a la música, con una carrera de más de 25 años en la que integró la banda Viejas Locas, fundó Intoxicados y finalmente volvió a reunir a Viejas Locas, banda de la que es el único miembro original que se mantiene, y con la que hoy brinda su último concierto en Montevideo, para luego proseguir una carrera solista.

Álvarez es un ícono del rock argentino y de la movida "rolinga" que se desarrolló en ambos márgenes del Río de la Plata en los 1980 y que tuvo un resurgimiento a mediados de la década pasada. De hecho, encarna el estereotipo del rockero: abuso de todo tipo de sustancias (en su caso se destaca la pasta base, que le ha causado varios problemas de salud), frases divertidas, polémicas pero muy sinceras y una apariencia estética excéntrica. Su último cambio de look incluyó la depilación de sus cejas, lo que, sumado a sus ojos saltones y habitualmente delineados, le da una apariencia intimidante y peculiar.
Álvarez también disfruta de experimentar con su cuerpo para probar sus límites, no solo a través del consumo de drogas (aunque según él, la filosofía del drogadicto es no llegar a la sobredosis para seguir consumiendo toda la vida), sino también pasando varios días sin dormir (llegó a permanecer doce días en pie), o comiendo alimentos en mal estado.

Todo esto, asegura, es lo que le permite a su cuerpo resistir más de lo normal. Y a juzgar por la cantidad de veces que ha pasado por centros de rehabilitación y hospitales, solo para volver a iniciar sus hábitos de consumo, algo de razón puede tener.

Más allá de esto, desde hace algunos años ha reducido sus dosis de consumo. "Las drogas son como la sal y el azúcar, hay que cuidarse", explicó en conferencia de prensa el año pasado.

Además de por su música, que incluye canciones como Fuego, Homero y Me gustas mucho, Álvarez también suele ocupar titulares por sus problemas legales. Hace pocas semanas, por ejemplo, fue detenido por lanzar llamas desde su boca en un show, al mejor estilo tragafuegos de circo. Esto, según la Policía, puso en riesgo a los presentes del espectáculo.

El músico también ha pasado por los juzgados por tenencia de armas, por haberle disparado en la pierna a su productor (aunque luego se resolvió que el tiro fue accidental) y su familia le ha establecido una restricción que le impide acercarse a menos de 50 metros.

Pero su música sigue siendo lo importante, más allá del "personaje" (como él mismo lo define) que Álvarez ha construido. Tanto Viejas Locas como Intoxicados tienen una legión de seguidores que hoy irán al Teatro de Verano para disfrutar de este show que cierra una etapa de la carrera del músico.

Álvarez considera que Viejas Locas se había convertido en un proyecto personal y que ya no utilizaría ese nombre como escudo, sino que se presentará simplemente como "Pity" Álvarez, con una nueva banda y un estilo musical diferente, aunque seguirá interpretando las canciones de las dos bandas que integró.

"Les habla lo que queda del Pity", dice el cantante, guitarrista y compositor en el video que anuncia su presentación en el Teatro de Verano. Viendo sus proyectos futuros, parece que todavía queda bastante.


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