Unas 180 aletas de tiburón ardieron el jueves en Honduras por iniciativa del presidente, Porfirio Lobo. Las mismas habían sido decomisadas tres meses atrás a pescadores en el Caribe, por lo que el mandatario decidió cumplir el compromiso asumido con la ONU en 2010 de proteger a la especie en la región de la forma más vistosa.
Lobo, tiburones y fuego
El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, quemó aletas de tiburón para promover la protección de la especie