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Los 20 años de Lacalle en el Parlamento: debates, proyectos y una recordada pelea

A lo largo de sus cuatro legislaturas, el nuevo presidente insistió en algunas propuestas, promovió ideas que luego dejó de lado y plasmó su filosofía política

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29 de febrero de 2020 a las 05:02

Luis Lacalle Pou no debe estar muy de acuerdo con esa máxima que inmortalizó Carlos Gardel cuando cantó que “20 años no es nada”. Al menos a él le alcanzó para pasar de joven diputado de 26 años a presidente de la República. 

Sus dos décadas en el Palacio Legislativo tuvieron de todo un poco: reclamos para su departamento, homenajes, una famosa pelea, debates por Ancap, contra Aratirí, proyectos contra el aborto y a favor de la despenalización del cultivo de marihuana, y propuestas hoy olvidadas como una reforma constitucional que planteaba reducir el número de legisladores. Para cuando terminaron, quien entrara como “el hijo de Lacalle y Julita” ya se había forjado un nombre propio. 

Comienzos 

La primera intervención de Lacalle Pou en el pleno de la Cámara Baja –según los registros del Parlamento– fue el 4 de abril del año 2000, durante la media hora previa, y tuvo como centro dos reclamos educativos: la instalación de una UTU en la ciudad de La Paz y la inclusión en el Presupuesto de los auxiliares de servicio de la enseñanza. “Estas personas trabajan a la par de los maestros y maestras pero lamentablemente no son contempladas en el Presupuesto y cobran magros salarios”, denunció el joven diputado por Canelones.

En ese primer período presentó varios proyectos de ley junto a la bancada nacionalista e incluso polemizó con el Partido Colorado, de quien eran socios en el gobierno de Jorge Batlle. En 2003, los blancos presentaron una propuesta de reforma constitucional que, entre otras cosas, planteaba reducir la Cámara de Senadores a 25 integrantes y Diputados a 67. También se establecían límites al gasto del Parlamento y el Poder Ejecutivo y se ampliaban las potestades reales del Tribunal de Cuentas. 

La iniciativa, catalogada como de “ajuste político”, fue rechazada por el Frente Amplio y los colorados, que se fueron de la comisión, para malestar del Partido Nacional y de Lacalle Pou, uno de sus defensores durante el debate. “¡Qué pena nos da que este proyecto pase inadvertido en la Cámara de Diputados! ¡Qué pena nos da el voto negativo del Frente Amplio y la huida del partido de gobierno de la comisión en un tema tan importante!”, cuestionó. 

“Estamos cansados de escuchar, a todo nivel, cómo se malgastan los dineros en las intendencias municipales. Estamos cansados de oír hablar de ñoquis, de que el contribuyente pague para que no se le devuelva en obras, y eso se regulaba en este proyecto. Resulta que lo rechazamos porque cuidamos la banca en que estamos sentados”, agregó el día en que el texto se votó negativamente en sala.

Ya desde los primeros años mostró un especial interés por la tradición del interior profundo. En 2003 propuso declarar al caballo criollo como símbolo histórico nacional y un año después planteó que las jineteadas fueran declaradas deporte nacional. Esa iniciativa, que se convirtió en ley en 2006, es a la que apuntan hoy en día algunas organizaciones animalistas cuando se oponen a las destrezas criollas.

También se vio desde temprano su inclinación por los temas medioambientales. Se las ingenió para hablar de las ballenas francas y el excesivo uso de plástico en plena discusión del Presupuesto; años más tarde seguiría de cerca el tema de la minería –especialmente en el caso Aratirí– y elevaría un proyecto de ley para crear un Ministerio de Medio Ambiente, una iniciativa que ahora prevé concretar en su Presidencia. 

Otro tema con el que insistió más de una vez en sus primeros años tuvo que ver con el recuerdo del piloto Gonzalo “Gonchi” Rodríguez, amigo suyo, por quien pidió –y encabezó– un homenaje en el 2000 (a un año de su fallecimiento) y en 2004 (a cinco años del accidente), además de impulsar en la siguiente legislatura un proyecto de ley para que dos escuelas de tiempo completo llevaran su nombre. “Es nuestro anhelo que cada disciplina tenga un Gonchi”, dijo en una de esas instancias. 

 Pedidos de informeProyectos presentados (que llevan su firma)
2000-20053354
2005-20109551
2010-20156046
2015-20205613
Total244164


Perfil opositor

Con la llegada del Frente Amplio al poder, y ya con un bagaje de cinco años en el Parlamento, Lacalle Pou empezó a ganar cierto protagonismo. En los primeros meses de la era progresista reprochó la celeridad con la que se creó el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) –mediante un proyecto con carácter de urgencia– y cuestionó la limitación de la libertad individual a través de los decretos de Tabaré Vázquez que, entre otras cosas, prohibieron encender cigarrillos en espacios cerrados. 

Ya para ese entonces algunos viejos legisladores le reconocían ciertas dotes en la tarea. Guillermo Chifflet, histórico dirigente socialista, lo congratuló en 2006 por incluirlo como impulsor de una propuesta para que los empleados de servicios tercerizados contratados por el Estado percibieran salarios de acuerdo al laudo de los Consejos de Salarios. “Ha tenido la generosidad de solicitar mi firma porque tenía noticia de que años atrás estuve preocupado por estos temas. Generalmente, todos tenemos las mismas inquietudes y preocupaciones en muchos temas, pero no es habitual que se invite a participar a un adversario que piensa en forma similar. Lo atribuyo a una generosidad propia de la juventud y la capacidad del legislador Lacalle Pou”, dijo Chifflet en esa oportunidad.

Años más tarde, cuando Lacalle asumió la presidencia de la Cámara de Diputados, le devolvió el gesto. "Quiero agradecer a mis adversarios políticos y quiero personificarlos en don Guillermo Chifflet, uno de mis invitados más preciados", dijo en el discurso inaugural de 2011, para aplausos de los presentes. 

Durante la primera presidencia de Vázquez, Lacalle Pou presentó varias iniciativas que delineaban su pensamiento y filosofía y formarían parte importante de su repertorio político en los años posteriores. En 2005 propuso la derogación de “los monopolios de importación, exportación y refinación de petróleo crudo y los de importación y exportación de derivados de petróleo, establecidos a favor del Estado y administrados por Ancap”. En 2006 planteó la conservación de los antecedentes para los menores infractores; en 2008 la derogación del IRPF a jubilados y pensionistas. 

"Oligarca puto"

Su segundo período en el Parlamento también fue recordado por la pelea que protagonizó en sala el 6 de noviembre de 2007 con el diputado del MPP Juan José Domínguez.. "Oligarca, puto", le dijo el frenteamplista después de que Lacalle Pou lo acusara de mentir. Y ahí se desató la pelea.
El tumulto se originó en una sesión en la que se estaban tratando los hechos de violencia que se vivieron frente al Hospital Filtro en 1994, durante la presidencia de Lacalle Herrera. El diputado colorado Daniel García Pintos planteó discutir el contenido del libro Cero a la izquierda, donde el tupamaro Jorge Zabalza contó que en ese episodio los tupamaros tenían un ómnibus con miguelitos y bombas molotov para actuar contra la Policía. Domínguez dijo que eso era mentira. Lacalle Pou le dijo que el mentiroso era él y el emepepista lo trató de "imberbe". Ahí fue cuando Lacalle Pou se levantó de su banca y mientras algunos intentaban detenerlo, Domínguez lanzó: "Te voy a romper la cabeza, oligarca, puto". La pelea tuvo dos protagonistas más. Hugo Arambillete (Frente Amplio) recibió una piña de Lacalle y el nacionalista una del frentista Pablo Noya.


En esos años también acentuó su interés por temas de la “agenda de derechos”, combinando una férrea oposición al aborto con iniciativas progresistas como la reproducción asistida y la despenalización del cultivo de marihuana. 

Respecto a lo primero, presentó un proyecto de “protección de la vida antes del nacimiento” y otro del “derecho a la vida”, que interpretaba un artículo de la Constitución. A las intervenciones en sala cada vez que se tocaba el tema sumó también iniciativas como el “reconocimiento de las libertades de conciencia”. 

Esa preocupación siguió adelante durante la administración de José Mujica (2010-2015). Padre de sus hijos mellizos mediante fertilización in vitro, Lacalle redactó en 2011 un proyecto por el cual la esterilidad e infertilidad se consideraban “enfermedades crónicas” y se incluía su tratamiento en el Sistema Nacional Integrado de Salud. Su propuesta sirvió de base para otro proyecto que luego sería transformado en ley.

 

También planteó despenalizar el cultivo de cannabis antes de que el Frente Amplio aprobara la regulación del mercado de marihuana, una normativa por la cual el gobierno de Mujica fue reconocido en el mundo entero, y a la que Lacalle se opuso por no concordar con la comercialización a cargo del Estado. Desde sus primeros pasos en el Parlamento promulgó el paradigma de la reducción de daños pero también promovió iniciativas como la internación compulsiva de los agresores dependientes de estupefacientes o sustancias psicotrópicas. 

En paralelo planteó algunas soluciones a la inseguridad y los casos de violencia sexual. Presentó tres veces (2008, 2010 y 2015) un proyecto para crear un registro de abusadores y pederastas; y dos veces (2008 y 2010) firmó para aumentar las penas del delito de violación. Promovió el voto a partir de los 16 años (en caso de que también se bajara la edad de imputabilidad) y presentó más de una vez un proyecto para que los fueros parlamentarios protegieran las opiniones pero no los delitos de los legisladores.  

Algunos de los textos de esos años también ya daban algunas pistas acerca de iniciativas que estarán en la agenda en los primeros días de su gobierno, como la contratación de retirados policiales para reforzar la gestión en seguridad y la habilitación a requerir documentos de identidad en la calle. Pero también hubo lugar para ideas por las que luego cambiaría de opinión, como cuando en 2013 adhirió a un proyecto de ley para pasar de 0,3% a 0 el nivel de alcohol en sangre aceptado en los conductores. 

En 2014 pasó de ser uno en 99 diputados a disputarle la Presidencia a Tabaré Vázquez. Cuando retornó al Parlamento lo hizo en la Cámara Alta, ya como líder de la oposición. Su última legislatura estuvo signada por debates de más alto vuelto en los que priorizó la polemización con el gobierno. Fue promotor de la investigadora de Ancap –y la posterior denuncia penal por la que se procesaría al exvicepresidente Raúl Sendic–, lideró interpelaciones a ministros y cuestionó el contrato con la empresa UPM. Entre sus 13 proyectos presentados en ese período está la extensión de la legítima defensa de los policías, la derogación de la obligatoriedad de la inclusión financiera y la creación del delito de terrorismo.

El pasado 15 de febrero, Lacalle fue convocado a asumir nuevamente su banca en el Senado. Cuando llegó a la antesala, su compañero Luis Alberto Heber lo recibió con una broma. “¿Te decidiste por la Presidencia?”, preguntó el futuro ministro de Transporte. “Sí, agarré otra changa este año”, contestó quien ocupará el máximo cargo a partir de este 1° de marzo.

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