Las zonas áridas del planeta, que constituyen sus ecosistemas más extensos, absorben significativas cantidades del dióxido de carbono (CO2) emitido a la atmósfera a medida que este aumenta, lo que ayuda a combatir el cambio climático, indica un estudio publicado en Nature Climate Change.
Los desiertos contribuyen a evitar efectos del calentamiento global
Investigadores estadounidenses descubren que las zonas áridas del planeta tienen el potencial de ayudar a la eliminación de dióxido de carbono en la atmósfera