El director general de la OMC, Pascal Lamy, calificó este martes de "grave" la situación tras la suspensión de las negociaciones de la Ronda de Doha, y dijo, en declaraciones a una radio francesa, que sería "aún más grave" si los países no las reanudasen después de un período de reflexión.
"Lo que deseo es que la gravedad de la situación sea entendida por los diferentes actores y que éstos vuelvan" a la mesa después de haber cambiado "de posición y de táctica", consideró Lamy.
Pero mientras el director general de la OMC hacía esas recomendaciones, Bruselas y Washington intercambiaron hoy mutuas acusaciones sobre a quien hay que adjudicarle el peso del fracaso.
"La UE acusó (el lunes) a EEUU de haber fracasado en mostrar flexibilidad en las negociaciones agrícolas de la Doha", señala ese comunicado, en el que también se dice que en ese intento de "desviar las responsabilidades" es "falso y engañoso".
"Lo lamento, aunque entiendo las consideraciones políticas internas que han influido en la posición de EEUU. El resultado es que pidieron mucho a los demás, haciendo ellos mismos muy poco", agregó.
Tras este cruce de acusaciones, las dos mayores potencias comerciales del mundo han entrado en una dinámica que, según algunos expertos, no puede sino enturbiar aún más una situación que Lamy definió como "muy seria" y con la que "todos perdieron".
"Incapaz de apoyar la propuesta estadounidense por la oposición sustancial de Francia y otros estados miembros con intereses agrícolas, la UE intentó, alternativamente, criticar la proposición de EEUU por demasiado débil o demasiado ambiciosa", agregó.
Para Francia el fracaso en las negociaciones obliga a que la comunidad internacional reflexione sobre las causas del desacuerdo, según el diplomático, quien apuntó que uno de los elementos determinantes ha sido "focalizar" las conversaciones en el ámbito agrícola, donde los intereses eran divergentes.
"Hay grandes diferencias entre nuestro punto de vista y el de EEUU. Ellos no trajeron nada a la mesa", afirmó Nath, al tiempo que insistió en que no es aceptable que EEUU acceda al mercado indio y al de otros países en desarrollo para sus productos agrícolas subsidiados "a costa de la seguridad de nuestros agricultores".
Bové, que se entrevistó este martes en Ginebra con Lamy en representación de la coalición agraria Vía Campesina, expresó su reivindicación de que tras ese fracaso, "la OMC ya no debe regular el comercio agrícola entre países, que sólo representa el 10 por ciento de la producción mundial agrícola".
La Unice manifestó, en un comunicado, que el fracaso en la Ronda de Doha es "inaceptable", pues con la globalización de la economía, los acuerdos multilaterales son la "columna vertebral" del comercio internacional en agricultura, industria y servicios.
(EFE)