Sebastián Bauzá, presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), acordó en junio que en febrero de 2014 la selección mayor jugará un amistoso ante Japón. Pocos días después, desde Indonesia le ofrecieron otro partido por US$ 500.000, pero el presidente tuvo que excusarse debido a que la AUF no tiene fechas para jugar, porque en noviembre, si no va al repechaje para clasificar al Mundial, enfrentará a Inglaterra. Después de las explicaciones, Bauzá y su interlocutor arreglaron que la propuesta la agendaban para el futuro. Antes de 2006 –cuando Óscar Washington Tabárez desembarcó con su proyecto–, la selección dejaba las fechas FIFA libres porque no tenía rivales; en cambio, ahora no da abasto para atender todas las propuestas.
Los juveniles, una inversión bien aprovechada
En una clara apuesta al futuro de los presididos por Bauzá, en los últimos 10 meses, la AUF invirtió US$ 1.900.000 en el proyecto de selecciones juveniles