3 de enero de 2019 5:02 hs

La excelente votación de la Lista 609 encabezada por José Mujica en las elecciones de 2014, no solo significó que ese grupo político se consolidara por tercera vez consecutiva como el mayoritario del Frente Amplio, sino también derivó en un aumento en la caja interna del sector.

El Movimiento de Participación Popular (MPP) se financia con el aporte de sus militantes, a los que se le retiene gran parte del sueldo que cobran en sus cargos del Poder Ejecutivo o del Poder Legislativo ocupando cargos de responsabilidad política, ya sea en el gobierno central o en las intendencias departamentales.

Sin embargo, el sector de Mujica no quiere decir cuánto dinero tiene guardado en sus arcas para la campaña electoral de este año. 

La financiación interna de este sector volvió a la discusión pública este fin de semana, luego que el diputado de la Liga Federal, Darío Pérez, señalara en entrevista con El Observador que con la ley de financiamiento de los partidos políticos –cuya votación se frustró porque Pérez dejó al FA sin mayoría parlamentaria– el MPP procuraba “concentrar el poder en pocos grupos” y era de los más “interesados” en su aprobación porque ya tiene el dinero para su campaña. “En la izquierda la inmensa mayoría de los grupos se nutren de los descuentos que le hacen a sus cargos de confianza”, agregó.

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"Fijate qué dice la ley con respecto al tesoro partidario de cada grupo: nada", subrayó Pérez.

Los dirigentes del MPP tienen topeado su salario en $67.000 nominales, según informaron a El Observador desde la dirección nacional del sector. Esta decisión abarca a todos los militantes que ocupan cargos de responsabilidad política y supone que al asumir firmen un compromiso por el cual aceptan destinar un porcentaje importante de su salario –que puede llegar en algunos casos a superar el 80%– para el financiamiento del sector, según explicó una fuente del sector que pidió no ser mencionada.

La vicepresidenta Lucía Topolansky es la dirigente que más porcentaje de su sueldo aporta, ya que tiene un salario de $470.937 ($336.208 nominales más $134.729 de gastos de representación), según consta en la página web del Parlamento.  

Marcelo Umpierrez

El sector también cuenta con seis senadores, cuyo salario es de $235.676 ($201.749 nominales más $33.927 gastos de representación) y 30 diputados cuyo sueldo nominal asciende en total a $221.188. Los legisladores acceden además a partidas extra de $210.273 mensuales en el caso de los senadores y $159.511 los diputados para secretaría, prensa, fotocopias y celular.

A ellos deben sumarse dos ministros –Eduardo Bonomi (Interior) y Eneida de León (Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente) – que ganan lo mismo que los senadores, y dos subsecretarios –Daniel Montiel (Defensa Nacional) y Alberto Castelar (Ganadería, Agricultura y Pesca)– que reciben $200.320.  El MPP también tiene dos intendentes que responden a su sector. Son Yamandú Orsi de Canelones, cuyo salario es de $381.155 y Aníbal Pereyra de Rocha, que gana lo mismo que los diputados nacionales por una resolución de la Junta Departamental del 28 de abril de 2015.

El Observador consultó a los dirigentes cuánto dinero recibía el sector mensualmente por contribuciones de sus militantes, pero se negaron a brindar la información.

Leonardo Carreño

Teniendo en cuenta los salarios nominales y el tope establecido (también nominal), El Observador calculó el dinero que recibe el sector únicamente por los aportes de los militantes mencionados anteriormente. En total, los jerarcas realizan aportes por $7.113.968 mensuales, por lo que en todo el 2018 el sector retuvo a legisladores y ministros $85.367.616, más de US$ 2 millones 600 mil dólares, según la cotización actual. Solamente Topolansky aporta $403.937 mensuales. A ese monto se le deben restar los aportes al BPS, pero se le debe sumar la retención que le realiza el MPP a todos los otros dirigentes que tienen cargos intermedios en el Poder Ejecutivo, los entes autónomos y los gobiernos departamentales. 

El dinero aportado por los militantes se destina principalmente a financiar la organización del sector (alquiler de locales, gastos en publicidad, actos, entre otros gastos) y a los fondos solidarios, entre los que se destaca el “Fondo Raúl Sendic”, una iniciativa destinada a micro y pequeños emprendimientos que en los últimos 11 años otorgó $55 millones, de los cuales el 78,6% fue devuelto según dijo el expresidente José Mujica en junio de 2017 durante la presentación del balance de las ayudas. Además, una parte del dinero recibido se guarda para utilizarlo en la campaña electoral. Debido al costo de la misma, durante el 2019 los dirigentes del MPP realizarán una contribución extra de su salario que será del entorno del 3%, aunque el monto específico aún no fue definido.

El financiamiento a través de las personas particulares, principalmente los aportes de cada cargo público, es una de las tres principales fuentes distintas de financiación de los partidos. Los grupos también reciben dinero de la Corte Electoral en función de los resultados de los comicios y pueden recibir donaciones de empresas, aunque este último punto pasará a estar prohibido en caso de aprobarse la ley que está a estudio en el Parlamento.

El proyecto, que ya tiene media sanción del Senado, también institucionaliza los aportes partidarios, ya que en su primer artículo establece que "las autoridades nacionales de los partidos políticos podrán establecer una contribución especial para su financiamiento, a cargo de las personas que ocupen cargos electivos, políticos y de particular confianza" que "no podrá superar el 15% de la retribución líquida" que perciba la persona. Este punto fue criticado por el exsubdirector de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Conrado Ramos, quien dijo a El Observador meses atrás que “sería bueno que se definiera un máximo no para el aporte particular, sino para el total que significan los aportes en el financiamiento de cada partido". 

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