En la transmisión de los premios Oscar pasados, el anfitrión y comediante Chris Rock hizo de la diversidad la gran ganadora de la noche. En un segundo año consecutivo sin nominados afroamericanos en las grandes categorías de la ceremonia, Rock señaló una y otra vez el racismo estructural de la industria, mezclando la gravedad de sus declaraciones con su característico humor incisivo.
Los Oscar se disculpan por el chiste racista que dejaron pasar
Comentarios en la gala despertaron la ira del público y de famosos