El dragado en el puerto de Montevideo está retrasado por roturas en las embarcaciones que se encargan de las tareas de limpieza y problemas de funcionamiento. Días atrás, el área de dragado de la ANP elaboró un informe con un plan de mejoras, pero el escrito fue rebatido por el director Jorge Gandini.
Incorporación de personal y compra de barcos. Esa fue la conclusión del estudio integral de la situación de la flota y el dragado de la Administración Nacional de Puertos (ANP), presentado por Manuel Ferrer y John Parodi (gerente y subjefe del área de dragado, respectivamente) ante el directorio del organismo.
Sobre el primer punto, el informe marcó la necesidad de sumar 85 tripulantes a la plantilla actual de 179 funcionarios. Para el segundo propuso iniciar un proceso competitivo para la compra de una embarcación (pontón draga) para aumentar la productividad del dragado a pie de muro. También incorporar una nueva draga de succión para sustituir a la D7 y la elaboración de pliego para realizar un llamado a licitación por la próxima varada de la draga D11. El costo estimado de la adquisición de una máquina fue de US$ 45 millones.
La administración cuenta con tres embarcaciones (D7, D9 y D11), pero solamente está operativa una de ellas.
Luego de la presentación, el documento fue analizado por el directorio de la ANP que en la sesión del 9 de abril resolvió dar por finalizado el estudio integral. En el acta de la reunión, la cúpula de la ANP (por mayoría) señaló que los resultados obtenidos constituían un insumo a tomar en cuenta para futuras definiciones estratégicas y agradeció a Ferrer y Parodi.
Sin embargo, algunas de las consideraciones no fueron acompañadas por el director por la oposición Jorge Gandini.
En el fundamento de su voto expuso que el informe presenta un conjunto de supuestos, proyecciones y líneas de acción que todavía no cuentan con el debido aval de validación técnica, operativa ni económica. Añadió que la mera “recepción” del informe podría interpretarse como una convalidación implícita de sus conclusiones, cuando en realidad se trató de un documento que, por su propia naturaleza, requiere instancias adicionales de análisis antes de ser considerado como base para futuras decisiones estratégicas de la ANP.
Sobre la compra de máquinas, Gandini señaló que la incorporación de nuevas embarcaciones no está contempladas en el Plan Quinquenal de Inversiones 2025-2029. Además, sostuvo que el organismo ya adquirió una draga de succión en el pasado con un costo que superó los US$ 60 millones.
“Eso evidencia que la estimación de US$ 45 millones resulta optimista y potencialmente subestimada, incrementando el riesgo de desvíos significativos respecto a los montos proyectados”, fundamentó. Desde su visión, la propuesta no fue adecuadamente articulada con la planificación presupuestal vigente y, por tanto, su viabilidad quedaba debilitada.
Otra parte de la fundamentación refiere a la incorporación de personal para la tripulación de dragado. Sobre ese aspecto consideró que el incremento no se limita exclusivamente a las remuneraciones, sino que conlleva un aumento directo de costos operativos asociados, como alimentos, combustibles y mantenimiento, entre otros.
Números de dragado “engañosos y confusos”
El análisis sobre el funcionamiento del dragado estimó un costo de US$ 5,90 por metro cúbico de lodos y barros removidos en el puerto de Montevideo. Sin embargo, ese valor también fue rebatido por Gandini, ya que en la estimación no se desagregan los componentes de costos considerados ni la metodología utilizada.
“A ello se suma que el volumen de metros cúbicos dragados -variable central para la determinación del indicador- resulta de difícil verificación en ausencia de mediciones sistemáticas mediante batimetrías, lo que introduce un grado relevante de incertidumbre sobre la confiabilidad del valor obtenido”, mencionó el director.
En ese contexto, agregó que los valores manejados en el informe pueden resultar “engañosos y confusos”, ya que transmiten una “apariencia de precisión que no se encuentra debidamente respaldada por información verificable ni por una metodología claramente explicada”. Gandini sostuvo además que el costo calculado por metro cúbico no reunió las condiciones necesarias de transparencia y consistencia para ser utilizado como referencia en la toma de decisiones.
Por último apuntó a Ferrer. “El proyecto, elaborado bajo la responsabilidad directa del gerente de dragado, parte de una premisa errónea y de resultado incumplible, circunstancia que (Ferrer) debería conocer de antemano”, escribió.
La postura del director opositor fue que el informe no puede limitarse a concluir que la solución para el dragado en el puerto pase por una inversión estimada de US$ 80 millones -que no están disponibles en el corto plazo- para adquirir y reparar embarcaciones y además incorporar al menos 85 funcionarios.
“Incrementar los más de US$ 30 millones que ya se destinan anualmente al dragado con medios propios no constituye un camino posible, ni tampoco un insumo útil y confiable para la toma de decisiones en el corto plazo”, concluyó.