El rugby uruguayo enfrentó una prueba fundamental el sábado. No fue en la cancha sino, en los escritorios de la URU. O en realidad fue un poco más amplio: en el campo de juego, en los vestuarios, en el moderno gimnasio, en las clínicas médicas y de fisioterapia. La Unión de Rugby del Uruguay presentó a Peter Horne, representante de la World Rugby para los países del Tier 2 (segundo nivel), el trabajo que se ha hecho hasta ahora y los planes hacia el Mundial, y sobre todo para los próximos cuatro años, donde el objetivo es asentarse entre los mejores 20 del planeta.
Los Teros ganaron una final en el escritorio
Uruguay sacó buena nota en auditoría de World Rugby y le abre puertas a más recursos y competencia