Por Jude Webber
México considera limitar asociación con EEUU en lucha contra el narcotráfico
A Washington le 'preocupa' el proyecto de ley que podría restringir las operaciones de agentes extranjeros en suelo mexicano
A Washington le 'preocupa' el proyecto de ley que podría restringir las operaciones de agentes extranjeros en suelo mexicano
Por Jude Webber
La cooperación en materia de lucha contra el narcotráfico entre EEUU y México podría retroceder tres décadas si la cámara baja del congreso de México aprueba un proyecto de ley que limita las actividades de los "agentes extranjeros", incluyendo la Administración de Control de Drogas de EEUU (DEA, por sus siglas en inglés).
William Barr, el fiscal general de EEUU, advirtió que el proyecto de ley — que fue aprobado por el senado el 9 de diciembre y se esperaba que fuera aprobado por la cámara baja antes del descanso por Navidad del martes — "sólo puede beneficiar a las violentas organizaciones criminales transnacionales y otros criminales que estamos combatiendo conjuntamente".
Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, ha defendido el proyecto de ley, diciendo que ratifica la soberanía mexicana. No existe un marco legal claro que regule la cooperación con agentes de otros gobiernos y es hora de "poner las cosas en orden", dijo.
Algunos ven la legislación como una represalia por el arresto en octubre de Salvador Cienfuegos, un general retirado y ex secretario de defensa en México, por acusaciones de narcotráfico, a petición de la DEA.
A México no se le avisó de antemano, lo cual provocó indignación en el ejército, que es un aliado clave del presidente populista. México consiguió el mes pasado la liberación del general después de una intensa presión diplomática en la que presuntamente amenazó con expulsar a la DEA.
Las nuevas reglas exigirían que la agencia les entregue toda la inteligencia recopilada en México a las autoridades mexicanas. Los expertos dijeron que eso devastaría los esfuerzos conjuntos de lucha contra el narcotráfico.
"Si pasamos información confidencial, debido a la corrupción endémica, se filtrará a las organizaciones criminales; ha sucedido una y otra vez", dijo Mike Vigil, exjefe de operaciones internacionales de la DEA. "Este intercambio de información no va a suceder".
Además, las contrapartes de la DEA en México tendrían que reportar el contenido de cada contacto y los agentes podrían ser despojados de la inmunidad diplomática si se les acusa de un delito.
"¿Quién va a atender tu llamada si hay que escribir un informe cada vez que se habla contigo?", dijo Vigil.
"Mucha de la información que le damos al gobierno mexicano o a las fuerzas de seguridad mexicanas es táctica, por ejemplo, un camión que viene de Veracruz con una carga de cocaína con destino a Tijuana", añadió. "Ahora no van a atender tu llamada; la mayor parte de la información táctica se perderá".
Vanda Felbab-Brown, experta en seguridad de la Institución Brookings, calificó la potencial ley como un "gran impedimento" si se aprueba y un dolor de cabeza que podría tensar las relaciones con la administración estadounidense entrante de Joe Biden, el presidente electo.
"Creo que producirá verdaderas dificultades con la administración Biden", añadió. "EEUU interpretará esto como una relación hostil que intenta socavar la cooperación entre EEUU y México en materia de delincuencia".
La DEA no ha ofrecido comentarios aún.
Barr dijo que a EEUU le "preocupaba" el proyecto de ley y creía que obstaculizaría la cooperación. "Esto haría que los ciudadanos mexicanos y estadounidenses estén menos seguros", dijo.
Desde 2008, México y EEUU han intensificado la cooperación en materia de seguridad en el marco de la llamada Iniciativa Mérida, en virtud de la cual Washington ha suministrado material militar y ha ayudado a fortalecer la aplicación de la ley y el enjuiciamiento.
López Obrador ha adoptado un enfoque en gran medida no hostil hacia los cárteles de la droga bajo una estrategia de "abrazos, no balas", a pesar de que México está sufriendo una cifra récord de asesinatos este año.
Su credibilidad fue el blanco de críticas después de que se esforzó por saludar a la madre del encarcelado jefe del Cartel de Sinaloa, Joaquín "El Chapo" Guzmán, este año.
Eso sucedió unos meses después de que López Obrador ordenara la liberación de Ovidio Guzmán, uno de los hijos del Guzmán, cuyo arresto fallido para su extradición a EEUU desencadenó un feroz tiroteo.
López Obrador ha dicho "la Iniciativa Mérida queremos que se reoriente por completo porque eso no ha funcionado". Dijo que preferiría gastar el dinero en desarrollo.
Este proyecto de ley podría ser el último clavo en el ataúd. "Si se aprueba, realmente acabará con la colaboración en materia de seguridad entre EEUU y México tal como existe ahora y la pondrá nuevamente en el congelador de principios de la década de 1990 tras las consecuencias del asunto de Kiki Camarena", dijo Felbab-Brown, refiriéndose al secuestro, tortura y asesinato en 1985 del agente de la DEA Enrique Camarena llevado a cabo por un cartel en México.
Damián Zepeda, una figura destacada del opositor Partido de Acción Nacional, calificó el proyecto de ley como una "rabieta" por el arresto del general Cienfuegos. Muchos analistas de seguridad creen que la promesa de México de investigar al general después de su regreso EEUU es una promesa vacía.
Aunque ambos países tienen un interés en la lucha contra los poderosos cárteles, Vigil dijo que México tenía más que perder con el proyecto de ley, pues las capturas de importantes figuras del narcotráfico dependían en gran medida de la inteligencia estadounidense, y que "nosotros intentábamos capacitarlos en cuanto a vigilancia y técnicas que no conocían bien".
"México simplemente se está disparando en el pie", dijo.