El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) llamó a intensificar los esfuerzos para evitar el ingreso de la gripe aviar (o influenza aviar) al país, una enfermedad que deja grandes pérdidas económicas en la industria avícola –porque genera muertes de aves– y que es contagiosa para humanos.
Los virus de la influenza aviar son “extremadamente variables y altamente contagiosos”, indicó el MGAP en un comunicado. Los mismos afectan tanto a aves comerciales como gallinas, pollos y pavos, como a aves de compañía y silvestres, pero que –pese a que pueden ser contagiosos para las personas que están en contacto directo con las aves enfermas– no presentan un riesgo para la salud pública por el consumo de carne de ave ni de huevos.
Cerca de Uruguay y los riesgos
Desde el principio de 2022 la gripe aviar se propagó rápidamente por Norteamérica, y recientemente se dieron contagios en países más cercanos a Uruguay, como Colombia, Perú y Ecuador.
Ante la posibilidad del ingreso del virus al país, la Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG) compartió la siguiente serie de recomendaciones para productores avícolas:
- Extremar las medidas de bioseguridad en las granjas.
- Restringir del ingreso de personas y vehículos al establecimiento.
- Realizar una estricta limpieza y desinfección de los materiales de trabajo, de las instalaciones y los vehículos que ingresan a la granja.
- Mantener al día los registros de visitas y productivos.
- Colocar mallas antipájaros en buen estado en laterales y portones del galpón.
- Colocar dispositivos de desinfección a la entrada del establecimiento y de los galpones.
- Utilizar ropa exclusiva para trabajar con las aves.
- Evitar el contacto de las aves comerciales con las silvestres.
- Evitar que aves domésticas compartan fuentes de agua con las aves silvestres.
Qué hacer ante sospechas
Los virus de la gripe aviar se clasifican en dos categorías dependiendo de qué tan severos son. Los de baja patogenicidad son aquellos que pueden pasar desapercibidos o que presentan signos clínicos leves. Los de alta patogenicidad son los de cuadros severos, que pueden llegar a matar a las aves contagiadas.
Algunos de los síntomas de esta enfermedad en aves son: muerte rápida, plumaje erizado, edema en la cabeza (cabeza hinchada), diarrea, disminución brusca de la postura, producción de huevos deformes con cáscara blanda o delgada, problemas respiratorios, jadeos, tos, conjuntivitis, secreciones oculares y nasales, sinusitis, asfixia, incoordinación, temblores, movimientos oculares y de cabeza, parálisis y convulsiones.
Desde el ministerio se resaltó que ante cualquier sintomatología los productores notifiquen de forma inmediata.
Además, ante sospechas de aparición de la enfermedad, se recomendó no manipular ni mover del lugar a las aves afectadas y utilizar equipos de protección personal (lentes, guantes, tapabocas, mamelucos y calzados adecuados).
Para notificar las sospechas de la enfermedad los productores pueden llamar a las oficinas zonales del MGAP o pueden escribir al correo [email protected].
Murieron 456 personas
En noviembre la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó que dos personas se contagiaron de gripe aviar tras un brote en una granja avícola ubicada en Guadalajara, una provincia española, informó El País.
Esos fueron los primeros dos contagios de esta enfermedad en humanos en España, y los terceros en Europa. Hasta ese momento se había detectado solo un caso en ese continente, en 2021 en Reino Unido.
Desde el 2003 se confirmaron 868 contagios de gripe aviar en humanos, y 456 muertes, informó el medio madrileño.