Luego de cinco años de intentar sin demasiado éxito dominar el mundo de la reproducción musical online, Microsoft decidió tirar la toalla y deshacerse de Groove Music Pass, su plataforma de streaming para Windows.
El servicio fue lanzado en 2012 y no logró competir contra los gigantes del streaming como Spotify, con 60 millones de suscriptores, o Apple Music, con 30 millones.
Por eso, la decisión de Microsoft fue no solo dejar de ofrecer los servicios de Groove sino también unirse al competidor más fuerte: Spotify.
Según el informe oficial de la empresa, a partir del 31 de diciembre de 2017, Groove no ofrecerá más la opción de transmitir, comprar y descargar música.
A pesar de esto, Microsoft seguirá invirtiendo y actualizando la aplicación para admitir la reproducción de sus archivos .mp3 y administrar música propia.
Desde Microsoft aseguran que al colaborar con Spotify podrán ofrecerla a los clientes la música que desean y, de ese modo, "centrarse en nuevas e innovadoras formas de experimentar la música".
A su vez, para facilitar la transición, la compañía ofrecerá una prueba gratuita de 60 días de Spotify Premium a alguno de sus suscriptores de Groove.