En la zona minera de Taxco, al sur de la capital y cerca del puerto turístico de Acapulco, se encontró la cabeza de un policía municipal con un mensaje sugiriendo que él y otros oficiales trabajaban para narcotraficantes, según informes de la policía.
El policía, identificado como Ignacio Osorio Calderón, estaba el jueves con varios agentes que se enfrentaron a balazos con supuestos narcotraficantes y de allí lo raptaron. En la balacera murieron dos de los supuestos delincuentes.
En Michoacán, un estado a unos 215 kilómetros al oeste de la capital mexicana, el cuerpo de un hombre fue hallado en una bolsa de plástico. Su cabeza y sus pies estaban aparte.
De acuerdo a un reporte del diario Milenio, unas 258 personas han sido decapitadas en Michoacán.
El jefe de la policía de ese condado, Marco Antonio Estrada, dijo que podría tratarse de un hombre que se dedicaba al traslado ilegal de personas a Estados Unidos.
Expertos han dicho que estas demostraciones de violencia y los mensajes son un indicio de que las dos principales organizaciones de traficantes de drogas en el país - el cartel del Golfo y el de Sinaloa, que rivalizan entre sí- intentan imponer el miedo para protegerse de las medidas contra el narcotráfico en todo el país anunciadas por el presidente Felipe Calderón.
(AP)