Al menos cuatro palestinos resultaron heridos por el Ejército israelí en disturbios ocurridos en la aldea de Anata, en el este de Jerusalén, informaron fuentes médicas palestinas.
Un joven fue ingresado en un hospital estado crítico con una herida de bala en la cabeza, mientras que el resto sufrieron heridas leves, según las mismas fuentes.
Fuentes oficiales israelíes indicaron, por su parte, que las fuerzas respondieron a un grupo de jóvenes que lanzaban piedras y cócteles molotov.
Los incidentes estallaron en la noche pasada en esa localidad cercana al barrio de Shuafat, donde el martes un menor palestino fue obligado a entrar en un coche y su cadáver apareció horas después en un bosque de Jerusalén Oeste.
Aunque la Policía israelí dice investigar en varias direcciones, la versión más extendida es que Muhamad Abu Jedeir, de 16 años, fue víctima de colonos radicales en venganza por el asesinato de tres estudiantes israelíes, hallados muertos el lunes cerca de Hebrón tras 19 días desaparecidos.
El entierro de los tres jóvenes, dos de ellos menores, desembocó en una oleada de violencia racista contra los palestinos en Jerusalén y otras partes de Cisjordania, con diversos intentos de agresión y una manifestación al grito de "muerte a los árabes".
Bombardeos nocturnos
Al menos diez personas resultaron heridas, una de ellas permanece en estado crítico, en los bombardeos nocturnos de la aviación israelí sobre Gaza, informaron fuentes médicas.
Un portavoz del Ejército israelí confirmó que la aviación atacó de forma precisa 15 posiciones islamistas en represalia por el disparo de una veintena de cohetes desde la tarde del miércoles contra la Franja.
Según la fuente, aviones de combate y helicópteros artillados alcanzaron supuestas lanzaderas de cohetes, campos de entrenamiento y almacenes de armas vinculados al ala militar del movimiento islamista Hamas, al que Israel acusa del asesinato de tres jóvenes israelíes desaparecidos el 12 de junio en Cisjordania.
Fuentes palestinas aseguraron que los bombardeos fueron intensos en el este y el oeste de la Franja, mientras que en el norte se reportaron varios heridos.
Milicianos palestinos dispararon 11 cohetes durante la noche contra el sur de Israel, que no causaron víctimas, aunque uno de ellos alcanzó una casa en la ciudad meridional de Sderot pero no explotó, informaron medios locales.
Según el Ejército, nueve proyectiles cayeron en distintos puntos del sur de Israel y dos fueron interceptados por el escudo antimisiles "Iron dome".
"Venganza de sangre"
El miércoles, colonos procedentes del asentamiento de Itamar, cercano a Nablus, quemaron una granja de animales palestina y pintaron sobre sus restos "venganza de sangre".
Mientras, en Shuafat se mantiene una calma tensa en espera de que las autoridades israelíes entreguen el cadáver del joven asesinado, que mostraba signos de violencia y había sido quemado, para su entierro tras una conflictiva autopsia.
La Policía israelí detuvo e interrogó el miércoles durante horas al padre, que insiste en que su hijo no fue víctima de una pelea entre familias, como apunta una de las líneas de investigación.
Desde que se conociera la noticia, más de 250 personas han resultado heridas en incidentes en el Jerusalén Este, entre ellos dos periodistas alcanzados por balas de goma israelíes en la mandíbula y el cuello.