El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva comenzará el próximo lunes en Rio Grande do Sul una de sus llamadas caravanas, o giras proselitistas, por el sur del país.
El primer día parará en Bagé y en Santana do Livramento, en la frontera con Uruguay, para participar en un evento junto al expresidente José Mujica.
La gira pasará por 14 ciudades y concluirá el 28 de marzo en Curitiba, donde fue condenado el año pasado por el juez de primera instancia Sergio Moro. Y donde podría ser encarcelado si la corte de apelación rechaza sus últimos recursos.
Este viernes, durante el lanzamiento del libro "La verdad vencerá" en Sao Paulo, Lula manifestó que si se atreven a detenerlo, será un preso político.
"Si se atreven a detenerme estarán cometiendo una barbaridad jurídica y seré un preso político", afirmó el exmandatario de izquierda (2003-2010), que agota sus últimos recursos contra una condena a 12 años y un mes de cárcel pronunciada por un tribunal de apelación por corrupción y lavado de dinero.
La corte lo halló culpable de haber recibido un apartamento de lujo en un balneario paulista a cambio de favorecer contratos de la constructora OAS en Petrobras. La confirmación de la condena debería provocar la invalidación de su candidatura a las elecciones de octubre, para la cual aparece como favorito.