Una multitud invadió este miércoles por la mañana el centro de Beirut y la gran plaza de los Mártires para homenajear a Rafic Hariri, el ex Primer ministro libanés asesinado hace dos años.
La capital libanesa es objeto de un alto dispositivo de seguridad por este aniversario, que se celebra con la crisis política como telón de fondo y tras un atentado que causó tres muertos en una región cristiana de los alrededores de Beirut.
Llevaban puesto alrededor del cuello pañuelos azules, el color de la Corriente del futuro, principal partido político de la actual mayoría parlamentaria anti-siria, dirigida por el hijo de Rafic Hariri, Saad.