30 de diciembre de 2014 18:57 hs

Las primeras decisiones del futuro canciller Rodolfo Nin Novoa evidencian algunos cambios que se instrumentarán en la política exterior.

Con la directiva presidencial clara de Tabaré Vázquez para que la cancillería sea un agente comercial que busque mercados permanentemente, Nin Novoa fomentará la designación de funcionarios de carrera y técnicos; y en menor medida, de los embajadores políticos.

Es que uno de los objetivos del futuro ministro es reducir todo lo que se pueda el número de representantes políticos que actualmente están en misiones diplomáticas.

Más noticias

En 2004, bajo el gobierno de Jorge Batlle, había cinco embajadores políticos en el ministerio de relaciones exteriores; que luego pasaron a ser 20 en el primer gobierno de Vázquez; y actualmente son 25, al aparecer la figura del embajador itinerante.

Coyunturalmente son 24 por el fallecimiento de Alberto Breccia que estaba en Italia. A su vez, Julio Baráibar, dejará el cargo de embajador itinerante ya que será subsecretario del Ministerio de Trabajo.

“Los embajadores de carrera que hoy están en el exterior –como Franciso Bustillo en España– van a terminar su mandato”, dijo ayer Nin Novoa a El Observador.

Los embajadores designados hasta ahora también son una señal del camino que se seguirá. De hecho, de cuatro designaciones confirmadas: Brasil, España, EEUU y Argentina, sólo en una de ellas habrá un político al frente de la representación, y es Héctor Lescano en Buenos Aires.

Nin Novoa dijo ayer a radio Universal que el exministro de Turismo “es un gran negociador”. “Tiene gran capacidad de diálogo y con él podemos comenzar algo que es el establecimiento normal del relacionamiento con Argentina, sin echarnos las culpas de por qué pasó lo que pasó, sino mirar un destino común hacia delante”,dijo.

“Lescano puede liderar un grupo que comience a transitar ese camino y lo va a hacer con mucho éxito”, acotó.

Sobre Argentina –que seguirá gobernada durante 2015 por Cristina Fernández de Kirchner–el ministro dijo a El Observador “que se parte de la base de que hay problemas para arreglar”.

Durante la presidencia de Vázquez, Uruguay se distanció de Argentina y protagonizó uno de los peores momentos del vínculo bilateral que se caracterizó por un marcado enfrentamiento.

Ambientalistas de Gualeguaychú cortaron los puentes durante tres años en protesta por la instalación de la pastera UPM (exBotnia); Argentina denunció a Uruguay ante la Corte Internacional de Justicia; y Vázquez pidió ayuda al entonces presidente de Estados Unidos, George Bush, al temer algún tipo de intervención violenta desde Argentina.

Con la llegada de José Mujica al poder se liberaron los puentes pero surgieron otros problemas vinculados a los puertos y canales de navegación que, hasta ahora, no pudieron superarse.

Otro de los objetivos, dijo Nin Novoa, “es sincerarse” en el Mercosur y eso significa “no seguir perforándolo”, “cumplir con el tratado”, establecer de verdad la libre circulación de bienes productivos”; y que “no haya más restricciones de ningún tipo al comercio”. “Sincerarse es ver si vamos a seguir así o lo vamos a cambiar para tratar de cumplir con los objetivos que se plantearon”, explicó.

Para ese sinceramiento y en el reclamo de flexibilizar al bloque regional y negociar acuerdos con otros países, Uruguay tiene expectativas de encontrar un apoyo en Brasil, no sólo en las nuevas autoridades designadas por la reelecta Dilma Rousseff, sino también en los empresarios agremiados en la Federación de Industriales de San Pablo.

Nin Novoa ve difícil que en la próxima administración se intenten conversaciones con EEUU para la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC). Ese camino estuvo planteado en el primer gobierno de Vázquez pero la resistencia del Frente Amplio y de los socios del Mercosur, llevó al presidente a desistir de esa idea.

“Un TLC con Estados Unidos llevaría 12 o 13 años. Si lo plantean lo estudiaríamos y veremos. Estoy con la cabeza abierta”, dijo el futuro canciller.

También hay que ver cómo se mueven los otros países,dijo. Australia, por ejemplo, firmará un acuerdo comercial con China y le vende carne; y Nueva Zelanda entrará en pocos años a ese mercado con lácteos y arancel cero, y “nosotros le vendemos leche en polvo a China”. “Hay que ver cómo están jugando los otros jugadores para mover nosotros”, afirmó Nin Novoa que ya tiene instalada una oficina en la cancillería.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos