Barack Obama se incluyó entre el pueblo de Estados Unidos en cada una de sus promesas y frases cuando ayer juró como mandatario de su país por otros cuatro años más. Dio su apoyo a los inmigrantes, a las mujeres y a los homosexuales y prometió que su nación seguirá mediando en los conflictos globales, en un discurso en el que destacó que tiene camino por andar antes de “terminar el viaje” iniciado por los padres fundadores.
“Nosotros, el pueblo de los Estados Unidos” es la primera frase de la constitución del país. Y fue la combinación de palabras elegida por Obama para estructurar su discurso ante los cientos de miles de personas que asistieron a la fiesta organizada ayer en Washington.
La intervención comentó con el racconto de la gesta emancipadora de los patriotas y después recayó en “esta generación de americanos, que fue puesta a prueba por las crisis”. En seguida, Obama indicó que su país “no puede tener éxito cuando a un reducido grupo le va muy bien pero el resto apenas puede conseguirlo” y aseguró que la prosperidad de la nación “debe residir en los amplios hombros de una clase media creciente”.
Obama hizo un llamado a “rehacer el gobierno, reacondicionar la política fiscal, reformar las escuelas y darle a los ciudadanos las habilidades para trabajar mejor”. Y no faltaron las menciones concretas a uno de sus primeros escollos en su primer período, el seguro de salud, bloqueado parcialmente por la oposición republicana en el Congreso.
Mediación sin guerra
Tras un llamado a liderar la transición en contra del cambio climático, el presidente de la principal potencia mundial se centró en la política exterior y sorprendió cuando declaró que “la seguridad y la paz duraderas no requieren de una guerra perpetua”.
De todas formas, Obama aclaró que su país “seguirá siendo el ancla de las fuertes alianzas” globales y que dará más pista “a esas instituciones que extienden la capacidad de manejo de crisis en el extranjero, ya que nadie tiene una mayor implicación en un mundo en paz que su nación más poderosa”.
Prometió “apoyar la democracia desde Asia hasta África, de América hasta Medio Oriente”, así como constituirse en “fuente de esperanza para los pobres, los enfermos y los marginados”.
No es fácil pronosticar si seguirá en la misma línea de su anterior mandato, ya que su política exterior ha dado señales distintas. Por una parte, su país se retiró completamente de Irak, pero por otra, mantiene fuerzas en Afganistán. Durante su primer mandato la lucha contra el terrorismo tuvo un hito con el abatimiento de Barack Obama, pero no se concretó su promesa de cerrar la prisión de Guantánamo.
En cuanto a nuevos emprendimientos, las últimas señales de Obama tampoco han sido unívocas: mientras que apoyó la intervención internacional en Libia en 2011, se negó a una presencia en Siria en 2012.
Temas pendientes
El presidente se encargó de decir que el viaje que iniciaron los padres fundadores no concluyó y tampoco lo hará “hasta que encontremos mejor forma de dar la bienvenida a los que luchan, a los inmigrantes que aún ven EEUU como una tierra de oportunidades; a los jóvenes inteligentes e ingenieros que figuran en nuestras fuerzas de trabajo pero que fueron expulsados de nuestro país”.
“Nuestro viaje no estará completo hasta que nuestras esposas, nuestras madres e hijas se ganen la vida según sus esfuerzos. Nuestro viaje no estará completo hasta que nuestros hermanos y hermanas gais sean tratados igual que cualquier otro ante la ley”, prosiguió.
No faltó en el discurso del presidente que gobernará hasta 2017 la mención a la localidad de Newtown, donde el pasado 14 de diciembre fueron asesinados 20 niños y 6 maestros en un tiroteo. “Nuestro viaje no estará completo hasta que nuestros niños, desde las calles de Detroit hasta las montañas de los Apalaches, a las tranquilas calles de Newtown, sepan que están cuidados, y siempre a salvo de cualquier daño”, dijo.
Casi al final, antes de retirarse para presidir el almuerzo en el Capitolio, Obama tuvo una última gran frase, de esas que pronuncia y eclipsan al mundo. “Respondamos a la llamada de la historia y llevemos hacia un futuro incierto esa preciosa luz de la libertad”, declaró, antes de ser ovacionado por la multitud.