El gobierno provisional de Raúl Castro comunicó a España la liberación de siete presos políticos, gesto que Madrid aplaudió pero que la oposición en Cuba considera "extremadamente limitada" para una apertura política y exige más excarcelaciones y libertades.
Moratinos dijo que cuatro de los liberados viajarán a España, sin mencionar nombres y fechas.
La oposición ilegal en Cuba rechazó mayoritariamente el gesto y lo calificó de "extremadamente limitado", tal y como ha considerado la baja en el número de presos políticos, de unos 300 a 240, en 19 meses de gobierno de Raúl Castro, pues estima que la "represión continúa igual" y se adoptó una nueva modalidad de detenciones temporales.
"Ojalá sea un primer paso y prosigan con las excarcelaciones", exclamó al recordar que aún quedan 240 presos políticos.
"Deseamos profundamente un cambio, pero eso significaría una liberación de todos los prisioneros políticos y cambios en las leyes que garanticen los derechos de los cubanos ", no excarcelación "a cuentagotas", declaró a la AFP el opositor Oswaldo Payá, Premio Sajarov 2002.
"Utilizan a los presos como mercancía de cambio", dijo Roca a la AFP, mientras que Roque sostuvo que "Cuba lo que hace es regalar estos presos, me parece un acto irrespetuoso del gobierno cubano".
Con la liberación de los cuatro (se desconoce la identidad de los tres restantes) serían ya 20 los excarcelados de los 75 condenados en 2003, dos de los cuales se encuentran en España: el poeta Raúl Rivero y el sociólogo Héctor Palacios.
En Nueva York, el Comité para la Protección de Periodistas saludó el anuncio de la liberación inminente de disidentes y periodistas en Cuba, pero recordó que 22 reporteros siguen presos en la isla.
(AFP)