Seisgrados > VINILO

Papas fritas con pimienta de Morphine (1997)

El disco Like Swimming (1997) de la banda Morphine, traía aires nuevos a la escena alternativa con su pulso enérgico y melancólico, la ironía de las letras y la sorprendente musicalidad. Hasta que a los 46 años un ataque cardíaco fulminó a Mark Sandman frente al público, durante un show

Tiempo de lectura: -'

22 de septiembre de 2017 a las 05:00

Por Javier Lyonnet

El día que Mark Sandman se desplomó fatalmente en el escenario del festival Nel Nome del rock realizado en el Giardino del Principe, en Palestrina, Italia, faltaban apenas dos meses para el 9 del 9 de 1999, una fecha "aspiracional" incluida en la letra de French Fries With Pepper. Para ese día, dice la canción de Morphine, "espero estar sentado en el patio del fondo tomando vino tinto y cantando ooooooh papas fritas con pimienta". Seguramente no era una marca en el calendario que fuera anticipada como el 1984 de George Orwell, el 2001 de Stanley Kubrick o, en su momento, el Cuando tenga 64 de Paul McCartney. Pero para los aficionados al trío de Boston fue interpretado como un escalofriante presagio. Sandman murió el 3 de julio de 1999 a los 46 años a causa de un ataque cardíaco mientras tocaba el segundo tema del show.

Sus compañeros de Morphine y su novia Sabine Hrechdakian han relatado, incluso en películas documentales, que sospechan que las causas incluyeron condiciones cardíacas preexistentes y sin diagnosticar, un paquete de cigarrillos diarios, el estrés de su perfeccionismo sobre cada detalle de la banda y los 38º que hacían esa noche de verano en el centro de Italia.

No hubo autopsia. Según Sabine, a los reparos religiosos de la familia judía de Sandman, se sumaba la incomodidad de estar en una pequeña ciudad en el extranjero. "No pensábamos que hubiera razones sólidas para una autopsia, al fin y al cabo, él ya se había ido". El certificado de defunción determina que la causa de la muerte fue un ataque cardíaco, sin más detalle. Las especulaciones sobre los vínculos de la muerte de Sandman con un exceso de drogas invadieron ese momento íntimo. En cierta forma era entendible: la mitad del mundo se estaba enterando que el cantante de una banda llamada Morphine acababa de morir súbitamente en una actuación. Se habría pasado para el otro lado. Pero según su círculo cercano, al que el artista siempre protegió como parte de su privacidad, no hubo nada de eso.

Low rock y poesía beat

Era una banda extraña. El término inclasificable, a menudo manoseado, es el que mejor encaja para describir a Morphine. Un trío de ¿rock? que prescinde del aporte armónico de la guitarra y se sostiene únicamente en voz, batería, bajo (de dos cuerdas) y saxo barítono, incluso un doble saxo inventado por el propio intérprete, Dana Colley. Los integrantes de la banda definían su estilo como low rock, inspirado en el jazz, el blues, algo de la oscuridad de Tom Waits en la voz también de barítono de Mark Sandman y una onda alternativa que era interpretada como oscura o depresiva, algo en lo que colaboraban los prejuicios que el nombre del grupo habilitaba. Sin embargo, estaba muy presente el sentido del humor y hasta el pensamiento luminoso y positivo. No hay nada de oscuro o depresivo en líneas como esta de Wishing Well: "Y estoy exactamente donde quiero estar ahora mismo" (And I'm exactly where I want to be right now). Es más, no son versos usuales en el rock.

Menos es más

La letra de French Fries with Pepper es extremadamente sencilla. Y el detalle de la fecha hubiera sido anecdótico si el compositor, cantante y bajista de Morphine no hubiera tenido ese final tan trágico y poético. Es una sola estrofa que se repite dos veces. Dice: "El 6 del 6 del 66 yo era chico, no sabía un carajo; y el 7 del 7 del 77, once años después, no sabía mucho más. Para el 8 del 8 del 88 ya era muy tarde para que cambiara, y el 9 del 9 del 99 espero estar sentado en el patio del fondo tomando vino tinto y cantando ¡oooh, papas fritas con pimienta! ¡Ooooh, papas fritas con pimienta!".

Simple sí, aunque no tanto como la de Eleven O'Clock, una enérgica canción que solo dice un montón de veces: "Cada noche como a las once, cada noche como a las once, salgo". French Fries with Pepper es, aun así, un sobresaliente ejercicio de síntesis. Casi un haiku. Ilustra toda una vida. Lo hace con sentido del humor, una mueca autocrítica y un desenlace optimista, relajado. Entre sus influencias, que aquí se perciben, ocupan un lugar destacado los autores de la generación beat. Incluso una canción de Sandman, compuesta especialmente, abre un disco tributo al escritor Jack Kerouac.

Un concepto que Sandman apreciaba es el de "menos es más". El periodista Matt Ashare, amigo personal del líder de Morphine, lo describe con un ejemplo notable: "Una vez me dijo que si alguien quería saber sobre su estética musical, le preguntara sobre sus técnicas culinarias porque ha aplicado mucho de eso a la música". "Durante años", describió el músico, "la salsa para pasta que preparaba llevaba orégano, tomillo, albahaca, pimienta negra, sal, un poco de esto, un poco de aquello. Un día no le puse nada. Me olvidé. Y salió la mejor salsa que haya preparado. Ese momento me enseñó mucho".

En la mira de Spielberg

morphine

En una entrevista en La Nación en 1997, cuando Morphine llegó a Argentina en gira por su primer disco internacional, Like Swimming, Sandman contó cómo, "accidentalmente" se formó este trío tan barítono y original. "Yo tenía un bajo con una sola cuerda que estaba intentando tocar con slide y Dana (Colley) tenía un saxo barítono y cuando combinamos los dos sonidos nos pareció bueno. Decidimos entonces conseguir un baterista e intentar un show sin publicidad, solo para ver qué pasaba. Así fue como comenzó. Incluso grabamos así el primer disco porque, en realidad, una sola cuerda tiene todas las notas. Después de un año agregué una segunda cuerda al bajo".

El disco Like Swimming de 1997 —primero distribuido mundialmente— fue una de las apuestas iniciales del sello DreamWorks Records, creado un año antes por David Geffen, Steven Spielberg y Jeffrey Katzenberg. Era el salto al sello grande.

Brindis a las 9

La andadura mundial de este trío alternativo, atractivo y difícil de encasillar recién comenzaba cuando se produjo el abrupto final en 1999. Poco se sabía de la vida personal de Sandman más allá de su recorrido artístico reconocido en Boston, que incluye la banda de rock-blues Treat Her Right. "Me gusta mantener personal lo personal", supo explicar. Algunas cosas se supieron porque su madre, Guitelle Sandman, las relató en un libro que escribió titulado Cuatro menos tres: la historia de una madre. El título alude a la muerte de tres de sus cuatro hijos: los tres varones. De hecho Mark había sufrido la pérdida de sus dos hermanos. Otro hecho penoso en su vida fue el asalto que sufrió cuando trabajaba como taxista: un delincuente lo apuñaló en el pecho.

Otros detalles biográficos del músico que se conocieron post mortem fueron que trabajó en la construcción y como pescador embarcado en el Pacífico Norte, después de graduarse en Ciencias Políticas en la Universidad de Massachusetts. Y que le gustaba viajar por el interior de Estados Unidos, especialmente por el estado de Colorado, donde se sitúan varias de sus canciones de Treat Her Right y Morphine.

Con su estilo habitualmente elusivo y misterioso —una actitud heredada de los personajes de las novelas negras que adoraba—, Sandman decía que no encontraba que Morphine fuera tan poco usual: "Básicamente, escribimos canciones convencionales de rock de tres minutos con versos y estribillos... son solo canciones". Para muchos fans la combinación 9 del 9 del 99 fue ligeramente adaptada para rendirle memoria a Mark Sandman: cada 9 de setiembre, a las nueve de la noche, brindan con vino tinto y papas fritas con pimienta.

El karma de un nombre

La asociación inmediata con el nombre Morphine es morfina, la droga. Nada que Mark Sandman y sus compañeros desconocieran. Pero el músico siempre explicó que no iba por ahí la intención del nombre sino que reunía una interpretación de su propio apellido con el tributo a Morfeo (el dios griego de los sueños). Sandman —el hombre de arena, en español— es en culturas anglosajonas y germánicas un personaje que visita a las personas durante la noche y, mientras duermen, les esparce su "arena mágica" en los ojos para estimular los sueños.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.