Benedict Mander y Michael Stott
Hace apenas un mes, el gobierno centroderechista de Chile estaba disfrutando de elogios por su ejemplar despliegue de vacunas contra el covid-19, conforme avanzaba llevándole la delantera al resto de Latinoamérica y a la mayor parte del mundo.
Pero, desde entonces, el ánimo en Santiago se ha ensombrecido. El impresionante programa de vacunas de Chile no ha logrado salvarlo del reciente aumento de casos de coronavirus en la región, los cuales, como mínimo, se han duplicado en Chile y en la mayoría de los países vecinos durante las últimas semanas.
“No hay lugar alguno en el que las infecciones sean tan preocupantes como en Sudamérica, donde los casos están aumentando en casi todos los países”, señaló Carissa Etienne, la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) durante una conferencia de prensa el miércoles.
A pesar de las altas tasas de vacunación de Chile, los expertos dicen que mutaciones más infecciosas del virus, una relajación del distanciamiento social y una mayor movilidad han contribuido al aumento de los casos, ilustrando como la vacunación por sí sola no es una panacea.
“No estábamos esperando un impacto sobre las infecciones debido a las vacunas hasta junio o incluso julio”, indicó Miguel O’Ryan, un profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, quien forma parte del comité asesor en materia de vacunas contra el coronavirus del Ministerio de Ciencia de Chile. “Lo que estamos viendo ahora es simple — y trágicamente — lo que sucedió en todo el hemisferio norte, con pocas excepciones, cuando el otoño comenzó hace seis meses”.
Los expertos locales han dicho que es poco probable que el aumento de las infecciones en Chile sea consecuencia de la tasa de eficacia de la vacuna Sinovac de China, la cual se le ha administrado a más del 90 por ciento de los que han sido vacunados. Actualmente están llegando otras vacunas en mayor cantidad.
El Instituto Butantan de Brasil anunció en enero que la vacuna CoronaVac de Sinovac tenía una tasa de eficacia general en sus ensayos del 50.4 por ciento, apenas por encima del umbral mínimo del 50 por ciento para que una vacuna se considere viable. Sin embargo, se descubrió que era 100 por ciento efectiva en prevenir casos graves que requirieran hospitalización o cuidados intensivos.
Jarbas Barbosa, el subdirector de la OPS, está de acuerdo en que los programas de vacunación tendrán un efecto retardado, porque hasta el 70-80 por ciento de la población necesita ser inmunizada para evitar que el virus se propague. “Realmente no sabemos todavía cuál es el nivel que proporcionará inmunidad colectiva”, explicó, y agregó que, por lo tanto, era “crucial mantener vigentes todas las medidas que pueden prevenir la transmisión”.
Para Ximena Aguilera, una epidemióloga del consejo asesor del Ministerio de Salud de Chile, existen tres razones generales para el pronunciado aumento en los casos diarios de coronavirus en Chile de menos de 3.500 a fines de febrero a unos 7.000 en la actualidad.
La primera ha sido la propagación de nuevas y más virulentas cepas de los virus, particularmente provenientes de Brasil. La segunda es que los chilenos se han estado movilizando más después de regresar de las vacaciones de verano en marzo. Y la tercera, según ella, es que había habido una adherencia menos estricta al distanciamiento social, en parte porque las personas se sentían más seguras debido al programa de vacunación, pero también debido a la fatiga del confinamiento.
Además, la vacuna Sinovac sólo es completamente efectiva después de la segunda dosis, a diferencia de la vacuna BioNTech/Pfizer, la cual es mucho más efectiva después de una sola dosis. Aunque alrededor del 40 por ciento de los chilenos ha recibido una dosis hasta ahora, menos de la mitad de esa cantidad ha recibido dos. Un reciente estudio sobre la efectividad del programa de vacunación de Chile descubrió que dos semanas después de recibir una segunda dosis, la vacuna Sinovac tiene un 56 por ciento de efectividad pero, con una vacuna sola, la efectividad se reduce a solamente un tres por ciento.
“El gobierno fue demasiado optimista al creer que su exitoso programa de vacunación evitaría una nueva ola de infecciones”, comentó Eduardo Engel, un economista que fue coautor del informe, explicando que, a principios de febrero, el gobierno había dado la impresión de que una dosis probablemente iba a tener un significativo efecto.
“Eso hizo que la gente se relajara demasiado, mientras que el gobierno no fue muy estricto en la implementación de restricciones. El otro factor es que el gobierno hizo poco para frenar el ingreso de nuevas mutaciones al país, aunque sabía desde diciembre que era un importante factor de riesgo”, agregó él.
O’Ryan señaló que, aunque la pronunciada curva ascendente de casos en Chile puede parecer alarmante, el número de muertos no está aumentando tan bruscamente como lo hizo durante la primera ola, la cual alcanzó su punto máximo en junio del año pasado. Esto se debe a que los más vulnerables han sido vacunados, por lo que hay menos personas mayores en las unidades de cuidados intensivos. En su mayoría son adultos de entre 40 y 50 años, quienes tienen menos probabilidades de morir de covid, explicó él.
Pero sólo cuando las vacunas lleguen al sector más móvil de la población con más probabilidades de propagar el virus — el grupo de las personas de entre 20 y 55 años — será que los casos comenzarán a disminuir significativamente, agregó O’Ryan.
Mercedes López Nitsche, inmunóloga e investigadora del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICBM) de la Universidad de Chile, enfatizó que “no había una varita mágica” a la hora de lidiar con las pandemias. “Pensar que toda la solución puede basarse en una sola estrategia es un error conceptual”, dijo ella, argumentando que un programa de vacunación, por exitoso que sea, no es suficiente.
Etienne, la directora de la OPS, expresó un punto similar. “Las vacunas son sólo una parte de nuestra respuesta ante Covid; debemos seguir dependiendo de las medidas de salud pública para mantener a nuestras poblaciones y a nuestros países seguros”, señaló ella.