En la segunda conferencia brindada en su primera visita a Uruguay como economista jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, el uruguayo Martín Rama disertó en la Facultad de Ciencias Sociales sobre el potencial económico y cómo se volvieron grandes jugadores de la economía global los dos países asiáticos con mayor cantidad de habitantes: China e India.
El economista, que trabajó durante varios años en el sur de Asia, dijo que le llamaba la atención la desconexión que hay en los debates y la manera de pensar la economía en América Latina en relación a lo que está pasando en Asia.
Rama destacó la importancia de este aspecto, sobre todo para Uruguay, dado el peso enorme que tiene China sobre las exportaciones de bienes. Además, insistió en que Uruguay es el país más sensible de todo el continente con respecto a lo que pasa en la potencia asiática, teniendo en cuenta cuánto repercute en el Producto Interno Bruto (PIB).
"Mi impresión es que no sabemos mucho de lo que va a pasar en el que va a ser el centro de la economía mundial en el siglo que tenemos por delante. Además, me tiene impresionado la imagen desfasada en el tiempo basada en clichés. Dado que el mundo se va desplazando hacia allá, quisiera ver si progresivamente podemos buscar formas de generar redes y empezar a discutir con esa gente, entenderla", consideró Rama.
Dos modelos diferentes
En su alocución, Rama consideró que hay que tener en cuenta que China e India no son países parecidos e históricamente fueron las economías más relevantes del mundo, previo al surgimiento del imperio británico.
“Estamos hablando de economías de US$ 200.000 millones por su tamaño. El segundo elemento que las vuelve importantes no es solo su historia y civilización, sino sus números en términos demográficos. Aun sin estar muy altos en ingresos per cápita cualquiera de los dos países serán relevantes y estarán en los primeros lugares de la economía mundial”, comentó el profesional.
Para 2050, según las predicciones que mostró Rama, India y China van a ser los dos primeros poderes mundiales. En el caso del principal socio comercial uruguayo, mantiene en el presente un crecimiento del 6% anual, mientras que India lo hace a tasas del 7%.
En los últimos años, al arrancar desde más abajo en cuanto a desarrollo el performance más fuerte fue y es el de India. Rama puso como ejemplo a Singapur como modelo de combinación de eficiencia económica, con “mercados donde se necesitan mercados y bienes públicos donde se necesitan bienes públicos”, además de un control político considerable. “En Singapur hay un diputado de oposición”, graficó.
En cuanto a China, Rama dijo que a pesar de la imagen que se tiene de un país “copiando productos” y llegando de esa forma a la frontera de tecnología, también están pasando otras cosas.
“A esta altura China es número dos en el mundo en registro de patentes. Esto da la imagen de una economía en la que la investigación y el desarrollo son extremadamente importantes”, reflexionó Rama.
Agregó que en cuánto a artículos académicos el país asiático a su vez se está acercando en generación de los mismos a la mitad de lo que produce Estados Unidos, “y esta dinámica se está dando de manera muy rápida”.
“No es una idea descabellada pensar hoy en China como una economía de conocimiento. Aunque sigue siendo un país que produce productos baratos, están pasando muchas cosas más”, prosiguió.
En el caso de India, dijo que al igual que su vecino tiene una economía muy compleja y diversificada, con características muy “simples y primitivas”, pero que en otros puntos se pueden encontrar productos y servicios “más sofisticados”.
De 2013 a 2018 Martín Rama se desempeñó como economista jefe para Asia del sur del Banco Mundial, con sede en Delhi, India. Además, fue fue economista principal para Vietnam por la misma institución. En la actualidad se desempeña como economista jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial.
“Si tomamos en cuenta el año 0 en China, que fue en 1978 cuando se inicia el proceso de reformas económicas y el año 0 en India que fue en 1991, India en realidad ha crecido más que China. Tenemos la imagen de India como la de un lugar de pobreza extrema, pero en el presente es un país menos pobre que China”, relató Rama.
Se trata de dos historias recientes exitosas, pero completamente distintas, “dos modelos diferentes de cómo manejar la economía”.
En un caso, explicó Rama, se trata de un estado que maximiza el bienestar de la sociedad, mientras que el otro caso “es un sistema más caótico de toma de decisiones”, con una democracia liberal.
“China presenta una visión estratégica a muy largo plazo con una estrategia de desarrollo a 100 años, que considera que cuando hubo países que emergieron muy rápido –como los casos de Alemania y Japón-, se generaron conflictos. Hay una visión en que todo el aparato estatal se organiza a todos los niveles, con importante énfasis en los bienes públicos y también una fuerte confianza en el mercado como factor de organización”, comentó Rama.
En tanto, para el caso de India, Rama dijo que se trata de una democracia liberal, con discusiones y debates todo el tiempo, pero que en lo institucional presenta muchas garantías, sobre todo para las minorías.
“Mientras en China el estado representa más del 40% del PIB, en India es de alrededor del 20%. Tiene un Estado mucho más chico y una economía más liberal. Además, desde hace varios años está en camino un proceso de descentralización que me hace pensar en un proceso inverso al de la Unión Europea. Mientras la Unión Europea comenzó con países con nacionalismos e identidades fuertes, que de a poco se fueron juntando, en el caso de India se tuvo un punto de partido muy centralizado”, explicó Rama, que vivió durante cinco años en el país asiático.
El economista señaló que en India se llevó adelante una política pública muy fuerte de identificación de las personas, situación que era un problema años atrás, que también implicó la posibilidad de que todo ciudadano pueda acceder a una cuenta bancaria.
Además agregó que con un acceso a internet mucho más barato que, por ejemplo Estados Unidos, en India se suman al uso de la red 80 millones de personas por año.
Hoy más de la mitad de los indios tienen acceso a internet y un indio promedio consume tres veces más datos que un norteamericano promedio, explicó el uruguayo.
“Cuando nos referimos a China e India hablamos de dos modelos totalmente diferentes en como relacionan el poder público a la economía que está entrando al mundo digital. Uno que defiende la privacidad como el sistema indio y otro como el chino basado en la información asimétrica. Cada modelo tiene sus ventajas, pero son completamente diferentes”, dijo Rama.