Apostando a comercializar solo semilla de la mejor calidad genética, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) aprobó la propuesta del Instituto Nacional de Semillas (Inase) de eliminar la clase comercial en cinco especies de gramíneas forrajeras. Pedro Queheille, en la conferencia que brindó junto al ministro Tabaré Aguerre, explicó que la eliminación será gradual para no perjudicar a productores con semilleros instalados de esas cinco especies.
Eso, puntualizó, “tiene que ver con la competitividad de nuestras cadenas de producción animal, en un momento donde la competitividad es la clave para permanecer en el mercado”, sobre todo considerando la fuerte competencia que por el recurso tierra tienen la lechería y la ganadería con otros rubros como la forestación y la agricultura, ésta última ya con un millón y medio de hectáreas productivas, apuntó. Los plazos de la eliminación de la clase comercial, para las categorías A y B y según cada especie, son: Bromus y Dactylis el 31 de diciembre de 2014 (el que viene es el último año en el que se puede comercializar semilla de clase comercial de estas especies); Raigrás el 31 de diciembre de 2015; Avena el 31 de diciembre de 2016; y Festuca el 31 de diciembre de 2018.
Aguerre dijo que se trata de un cambio que apuesta a la calidad en un momento en el que se espera un gran incremento en el consumo de forrajeras, “con lo cual se genera la posibilidad de una nueva actividad que requiera especialización y profesionalización de agricultores que se dediquen a la producción de semillas”.
Ello sucede “en un momento en el que la producción forrajera va a tener un aumento significativo por la aplicación de los planes de uso y manejo de los suelos”, bajo la forma de puentes verdes entre cultivo y cultivo o fases de uno, dos o tres años de rotación con pasturas, según lo que surja como demanda, lo que dependerá de los suelos y de las rotaciones propuestas por los más de 500 agrónomos que elaboran planes en el país, explicó.