La posición de la compañía fue manifestada un comunicado oficial por su presidente en Bolivia, Luis García Sánchez, casi dos semanas después de la nacionalización del gas y el petróleo dictada por el gobierno socialista de Evo Morales Aima.
Según el boletín de la petrolera, en la ocasión, García Sánchez "reiteró la voluntad de la compañía de quedarse en Bolivia, para lo cual ha iniciado un proceso de negociaciones. Sin embargo, García Sánchez no dijo que la decisión haya sido tomada", aclara.
Repsol YPF y la brasileña Petrobras son las firmas que más inversiones han efectuado en Bolivia en la última década, tras aceptar una oferta del Gobierno para realizar labores de toda la cadena petrolera.
La petrolera también reiteró que continuará operando los campos de producción "hasta el momento en que se definan los parámetros" de un nuevo contrato con la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos.
Al día siguiente, en una visita al campo de gas "Margarita" operado por Repsol en el sureste boliviano, García Linera ofreció a las compañías petroleras reglas duraderas, seguridad jurídica y márgenes de ganancia.
(EFE)