En la banca se hablaba de un "riesgo Serra" y la Bolsa de Sao Paulo saludó la decisión del PSDB con un alza de 2,03%.
El ex líder sindical y fundador del Partido de los Trabajadores (PT) impulsó desde su llegada al poder en 2003 una política de estricto ajuste monetario, que lo distanció de una buena parte de su electorado tradicional.
"Alckmin es un candidato a la derecha de Serra. Por su perfil político, no dialoga con los intelectuales ni con la iglesia progresista", dijo a la AFP el tesorero del PT, Paulo Ferreira.
En principio, el compañero de fórmula de Alckmin, un eficaz gestor y fervoroso católico, debe ser un representante del Partido del Frente Liberal (PFL), más a la derecha del PSDB en el espectro político.
Serra, derrotado por Lula en 2002, era el único a quien las encuestas mostraban capaz de pelearle la presidencia a Lula. Pero el PT no da la partida por ganada de antemano."Alckmin hasta ahora no creó una dinámica propia; puede tener el atractivo de lo novedoso, y crecer en los sondeos", admitió la fuente gubernamental.
"Queremos comparar lo hecho por Lula con los ocho años de Fernando Henrique Cardoso y con los planes sociales de Alckmin en los últimos doce años en Sao Paulo", dijo Ferreira.
Alckmin también sabe dónde pegar, y apenas recibió la investidura evocó los escándalos que el año pasado diezmaron al gobierno y al PT y le reprochó a Lula el escaso crecimiento económico de Brasil (2,3% en 2005).
La política económica de Lula genera malestar dentro del mismo PT, y Paulo Ferreira sabe que habrá que flexibilizar ese proyecto para atraer a las bases perdidas.
"Lula ya demostró que tiene un denominador común con la racionalidad económica" y su gestión "acabó con las incertidumbres", dijo a la AFP el economista-jefe de la poderosa Federación de Bancos de Brasil (Febraban), Roberto Troster.