29 de octubre 2013 - 22:31hs

Los tres menores y el mayor que asaltaron la estación de servicio de ruta 9 a las afueras de Rocha y secuestraron a una cajera fueron procesados anoche por múltiples delitos: rapiña, privación de libertad, atentado (por dispararle a la Policía) y hurto en régimen de concurrencia fuera de la reiteración. Fuentes del caso informaron a El Observador que los menores seguramente reciban la pena máxima (cinco años), mientras que el mayor reciba al menos ocho años de penitenciería. Al mayor, que estaba internado en un hogar del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (Sirpa) y ahora cumplirá pena en una cárcel para mayores de edad, le quedaban apenas 20 días de internación para quedar en libertad.

Tres de los secuestradores (el mayor y dos menores) se habían fugado del Cimarrones, hogar modelo del Sirpa. Esta fuga y el secuestro ponen sobre el tapete el régimen de semilibertad para menores infractores, que en Uruguay rige únicamente en ese hogar.

El régimen de semilibertad y las salidas laborales, como forma de reinserción social, son dos de las principales banderas del director del Sirpa, Ruben Villaverde, quien había destacado que ninguno de los menores que había tenido una experiencia laboral dentro del sistema había reincidido. “Hay que ver cuanto tiempo sostenemos el invicto”, había dicho Villaverde. Y el invicto cayó finalmente el lunes, y con goleada: tres fugados del hogar de semilibertad del Sirpa, que estaban trabajando al mismo tiempo que cumplían la pena, asaltaron una estación de servicio en Rocha y secuestraron a una cajera. La Policía encontró a la víctima y ayer detuvo a los secuestradores.

Más noticias
“Debemos seguir adelante con el proyecto de salidas laborales y mantener lo que me han criticado bastante: que somos muy conservadores porque no sacamos más gurises a trabajar”, advirtió Villaverde. “La semilibertad es un régimen que se aplica poco e inclusive hay recomendaciones de que los jueces tienen que aplicarlo más”, agregó.

En este régimen, los menores deben permanecer dentro del hogar durante 16 horas, aproximadamente. Durante el día, tienen ocho horas para recrearse, estudiar o trabajar.

Gozan de este beneficio solo 20 internos, de los 630 privados de libertad que tiene el sistema.

En este caso, los internos que estaban internados en Cimarrones (un mayor y dos menores) no regresaron al hogar en la noche del domingo, lo que fue denunciado ante la Justicia por la dirección del hogar.

Otra particularidad es que no fue la dirección del Sirpa la que recomendó sus traslados a este centro, sino que fue ordenado por la Justicia, a solicitud de los padres y de los abogados particulares. Los padres de dos internos explicaron que iban a trabajar junto a ellos.

Por esta confianza que les otorgó el sistema, las autoridades del Sirpa quedaron desconcertadas con la reacción de los dos adolescentes y el joven. El mayor de edad que estaba internado en Cimarrones iba a quedar en libertad el 20 de noviembre, en solo tres semanas. Sin embargo, volvió a delinquir.

Por el camino del delito
Ante la jueza Silvia Urioste y la fiscal Gabriela Sierra, los secuestradores declararon que robaron la camioneta a mano armada (algunos declararon que la compraron). Todos dijeron que compraron las armas en la feria de Piedras Blancas. “Eso es lo que dicen”, advirtió sin creer mucho en los menores una de las fuentes judiciales consultadas por El Observador.

Luego de asaltar la estación de servicio, huir en camioneta, dispararle a la Policía, robar un auto, abandonarlo y atar a la rehén a un árbol en una zona boscosa entre las lagunas de Rocha y Garzón, el mayor huyó por su lado y los tres menores por otro. El mayor fue detenido por Prefectura en la costa rochense, antes de llegar a la barra de la laguna Garzón, al amanecer. Los tres menores (dos de los cuales también estaban internados en Cimarrones), fueron detenidos por personal policial a la altura de la boya petrolera, en José Ignacio.

Al ser capturados, uno de los menores dijo que había cometido un homicidio en la zona. La Policía intentó esclarecer de qué hablaba, pero finalmente concluyó que se trataba de un engaño. No había homicidio. Pero sí rapiña y secuestro.

Uno de los menores ya había participado de un secuestro. El 8 de mayo de este año, secuestró a una mujer que subía a un auto en Simón Bolívar y Rivera, informó Subrayado. La llevaron a varios cajeros automáticos de la ciudad para extraer dinero de sus cuentas. Luego, con la mujer en la parte trasera del vehículo, cometieron dos rapiñas. La fiscal Nancy Hagopián solicitó entonces la pena máxima para este menor: cinco años. Sin embargo, el juez Allen Denby ordenó este 14 de agosto una internación de tres años. Desde mayo permaneció internado en el Hogar Ser, de la Colonia Berro. Y el 9 de setiembre, con el compromiso de sus padres de apoyarlo en las salidas laborales, logró el traslado al hogar Cimarrones.

Seguí leyendo

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos