Unos quincena de activistas de Greenpeace, procedentes de Alemania, Argentina, Brasil, Chile, Finlandia, Italia, México y Uruguay comenzaron a instalar este martes en horas de la mañana un campamento en el muelle de la papelera Botnia a los efectos de impedir la continuación de las obras.
Horas más tarde, se hizo presente en el lugar miembros de la prefectura, quienes se hicieron cargo de la situación ya que los activistas se entregaron a las autoridades. También se hizo presente el Poder Judicial por intermedio de la jueza letrada Anahi Parada, quién expresó que los integrantes del grupo ecologista, serán liberados y posteriormente, se irán a sus países de origen.
Más temprano, consultado por Observa, el representante de la empresa, Carlos Faropa, dijo que se trató de "una acción aislada y menor" de la sede argentina de la organización.
Por su parte, el intendente de Río Negro, Omar Laffluf, señaló a Observa que la situación era muy nueva para las autoridades de la comuna y que nada hacia prever la misma. Además, el jefe comunal informó que en la visita del canciller de la República, Reinaldo Gargano a la intendencia y a la junta departamental de aquel departamento, se acordó la conformación de una comisión integrada por varias organizaciones para trabajar en el tema.